La ANP protesta por maltrato a periodistas en la cobertura del nuevo Palacio

Varias periodistas denunciaron las malas condiciones para ejercer su labor periodística el pasado 9 de agosto en la inauguración de la Casa Grande del Pueblo. La Asociación Nacional de la Prensa condenó las agresiones físicas y verbales.

Periodistas denuncian maltrato en la inauguración del nuevo edificio presidencial. Las reporteras sufrieron desde golpes, empujones, gritos e impedimento de parte del personal de seguridad de Palacio para realizar su labor de prensa, hasta el manoseo de gente de las organizaciones sociales que asistieron al acto.

La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP) que representa a los principales diarios y a la Agencia de Noticias Fides expresó una protesta enérgica por el abuso contra varios reporteros durante la apertura de la denominada Casa Grande el Pueblo, y exige que se revele la identidad de los responsables de emitir órdenes para evitar el ingreso de periodistas.

“En medio del caos para ingresar y la concentración de gente, un agente de seguridad militar alzó la voz a nuestra periodista (Nancy Vacaflor) y le gritó ‘¡no empuje!’ ‘¡no empuje!, siendo que la aglomeración de personas era la que producía tal incomodidad”, señala una carta enviada al ministro de la Presidencia Alfredo Rada por el director de ANF, Sergio Montes.

“La periodista pidió que no se le grite a lo que el militar respondió ‘soy militar y grito’ y ‘usted no entra’. Cuando se identificó como periodista volvió a indicar que ‘esta reportera no entra’, posteriormente pidió que se le tomen sus datos e intentaron fotografiar la credencial de prensa”, según el relato del Director de ANF.

El diario Página Siete denunció que un “guardia de seguridad golpeó” a la periodista María Carballo. “Grabé un video y un guardia de seguridad me dijo que no grabe. Yo seguí haciéndolo y entonces me dice que borre el video y me quiere quitar el celular. Luego me toma fotos y quiere quitarme mi credencial. Intentó sacarme a empujones”.

La versión del medio impreso señala que guardias de Palacio enviaron a dos mujeres de la oficialista Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) para que la echen, bajo el argumento de que estaba en estado de ebriedad, manifestó la ANP en una nota de prensa.

La periodista Yolanda Salazar relató en su cuenta de Facebook  que “Ese día tristemente también me tocó ir a esa inauguración”. Cargaba un trípode y su cámara filmadora en medio de la multitud que la aplastaba lo que le impidió defenderse cuando empezó a sentir el manoseo de quienes estaban detrás de ella.

“Lo peor de todo es que empecé a sentir manos que empezaron a tocarme partes íntimas, no era algo deliberado, sabían lo que hacían porque incluso se daban el trabajo de subirme la chamarra para tocarme. Mis manos sostenían el trípode y apenas podía darme la vuelta por la cantidad de gente, las manos seguían y lo único que me quedaba era gritar que me dejen de tocar, cuando logré darme la vuelta eran tantos hombres de poncho que se reían de mi reacción, les grité que dejaran de tocarme, no podía hacer nada más, tenía tantas ganas de llorar de impotencia”, relató Salazar.

Además protestó porque en la puerta “no dejaban entrar a la prensa y los guardias eran unos prepotentes, a pesar de todo eso hice mi trabajo, pero nunca me sentí tan expuesta ¿debemos permitir esto?, cuestionó la periodista indignada por lo sucedido.

La corresponsal de prensa internacional, Mónica Machicao, denunció en su cuenta de Twitter que el personal de seguridad no permitió su ingreso a ninguno de los tres niveles desde donde podía realizarse la cobertura periodística. Se permitió el ingreso a otras personas, pero no a la prensa, denunció, según la ANP.

“Le recuerdo que el art. 15 II de la Constitución Política del Estado (CPE) señala que “todas las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o psicológica, tanto en la familia como en la sociedad. Maltratar a las personas es ejercer violencia”, expresa Montes en la carta dirigida a Rada.

La ANP rechaza las presiones psicológicas y de amedrentamiento que ejerce personal de seguridad cuando fotografía al periodista y sus documentos, y considera que este exceso genera una alerta y temor sobre posibles represalias contra los comunicadores. Del mismo modo, condena la acción de violencia a través de terceras personas para agredir a periodistas.

Tanto la organización de medios impresos como el Director de ANF coinciden en la defensa del artículo 21 de la CPE que reconoce a los bolivianos y bolivianas el derecho a acceder a la información, interpretarla, analizarla y comunicarla libremente de manera individual o colectiva.

Tomado de ANF