Amenaza de impactos extremos
El Niño: Ecuador prepara medidas de contención
Ecuador enfrenta el desafío de blindar su infraestructura estratégica y vial ante la inminente llegada de fuertes precipitaciones asociadas al fenómeno El Niño. Informes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) señalan un 75 por ciento de probabilidades de que el evento alcance una magnitud histórica entre octubre y diciembre de 2026.
Ante los riesgos de desbordamientos, el Gobierno Nacional dispuso un plan que incluye la adquisición de ocho puentes tipo Bailey, la compra de 73 maquinarias y una inversión vial de 69 millones de dólares. Diversos expertos señalan que estas medidas buscan proteger el tránsito de suministros y asegurar la continuidad de los servicios básicos en las zonas vulnerables.
Especialistas en gestión de riesgos recomiendan dar prioridad a la protección de las plantas de tratamiento de agua potable y las redes de telecomunicaciones en provincias costeras como Los Ríos, Esmeraldas y Manabí. La construcción de muros de contención y la instalación de sistemas de drenaje resultan claves para evitar el colapso de los servicios esenciales.
Se eleva la temperatura
El calentamiento de las aguas frente a la costa ecuatoriana elevó la temperatura superficial hasta 3.4 °C por encima del promedio habitual, motivando la declaración de alerta amarilla desde mayo de 2026. Las primeras precipitaciones y mareas altas registradas en Guayaquil anticipan un impacto que podría superar el evento registrado entre los años 1997 y 1998.
Para la red vial, ingenieros sugieren enfocar las labores operativas en la limpieza de drenajes, el sellado de grietas y la inspección técnica de los estribos de los puentes frente a eventuales socavaciones que pudieran presentarse.








