Mano dura contra la migración
Trump exigirá los solicitantes de residencia que primero salgan de EEUU
El Gobierno de Trump endurece las reglas migratorias y obliga a la mayoría de solicitantes de residencia permanente a salir de EE.UU. para completar el trámite en consulados de sus países de origen
El gobierno de Donald Trump anunció nuevas restricciones para la obtención de la residencia permanente en Estados Unidos, en una de las medidas más severas contra la migración legal en los últimos años.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (Uscis) informó que la mayoría de los solicitantes de la llamada green card ya no podrá completar el proceso dentro del país. Salvo excepciones definidas caso por caso, los inmigrantes deberán regresar a sus países de origen y tramitar la residencia en consulados estadounidenses.
Según el portavoz de Uscis, Zach Kahler, la medida busca que el sistema migratorio “funcione según lo previsto por la ley” y evitar que personas permanezcan en territorio estadounidense tras el rechazo de sus solicitudes.
La decisión generó fuertes críticas entre especialistas y exfuncionarios migratorios. Michael Valverde, quien ocupó altos cargos en Uscis bajo administraciones republicanas y demócratas, advirtió que el cambio “trastornará los planes de cientos de miles de familias y empleadores” y limitará considerablemente la migración legal.
Hasta ahora, muchos inmigrantes con visas temporales podían solicitar un “ajuste de estatus” sin abandonar Estados Unidos, manteniendo así sus empleos y la convivencia con sus familias mientras avanzaba el trámite.
Con las nuevas reglas, solo algunos casos excepcionales —como refugiados o personas en riesgo de persecución o violencia— podrían permanecer en el país mientras se procesa la solicitud. También podrían mantenerse ciertos mecanismos especiales para visas de “doble intención”, como las H-1B para trabajadores altamente cualificados.
Doug Rand, exfuncionario de Uscis durante el gobierno de Joe Biden, señaló que la medida podría afectar a cientos de miles de personas, considerando que alrededor de medio millón obtiene cada año la residencia mediante ajuste de estatus.
Entre los más perjudicados estarían cónyuges de ciudadanos estadounidenses que ingresaron legalmente con visas estudiantiles u otros permisos temporales. Rand alertó además que muchos podrían quedar atrapados fuera de EE.UU. durante largos periodos.
Organizaciones de apoyo a migrantes también expresaron preocupación. HIAS denunció que incluso sobrevivientes de trata de personas y menores víctimas de abuso podrían verse obligados a regresar a países de los que huyeron.
Las nuevas disposiciones se suman a otras políticas migratorias impulsadas por Trump, entre ellas restricciones de ingreso para ciudadanos de decenas de países y la suspensión de diversos programas de visas, bajo argumentos de seguridad nacional y control económico.





