Conflicto en Oriente Medio
EEUU e Irán pausan las negociaciones entre tensiones
Ambas delegaciones acuerdan continuar el proceso mientras en el estrecho de Ormuz se intensifica la presencia militar estadounidense
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra de seis semanas en Oriente Medio concluyeron de manera preliminar la madrugada de este domingo 12 de abril, con avances limitados y profundas diferencias aún sin resolver.
Según informó el gobierno iraní, las conversaciones —realizadas en Islamabad, Pakistán— se extendieron por 14 horas y derivaron en un acuerdo para que equipos técnicos de ambas partes continúen el intercambio de documentos. “Las negociaciones continuarán a pesar de algunas diferencias que aún persisten”, señalaron desde Teherán, sin precisar una fecha para la próxima ronda, aunque medios estatales anticiparon que el diálogo seguirá este mismo domingo.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baqai, condicionó el éxito del proceso a que Washington evite “demandas excesivas e ilegales” y respete los intereses del país persa. Entre los temas abordados figuran el control del estratégico estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y un eventual cese total de hostilidades.
Las posiciones, sin embargo, siguen distantes. La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, llegó a Islamabad con un mensaje de cautela. “Tenemos buenas intenciones pero no confiamos”, afirmó, al recordar experiencias previas fallidas con Estados Unidos.
Desde Washington, el vicepresidente JD Vance —quien lidera la delegación junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner— también expresó reservas antes del encuentro. “Si negocian de buena fe, extenderemos la mano; si no, el equipo no será receptivo”, advirtió.
Las exigencias cruzadas complican el avance. Irán plantea como condiciones una tregua en Líbano y el descongelamiento de sus activos, mientras que el presidente Donald Trump exige garantizar la apertura del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo y prioriza impedir que Teherán desarrolle armas nucleares. “Nada de arma nuclear. Eso es el 99% de la negociación”, afirmó.
En paralelo al diálogo diplomático, la tensión persiste en el terreno. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que dos destructores cruzaron el estrecho de Ormuz para retirar minas iraníes y asegurar el paso. Washington anunció además el inicio de un proceso para “desbloquear” esta ruta clave para el comercio global de hidrocarburos.
“Pronto compartiremos una ruta segura con la industria marítima para garantizar el libre flujo del comercio”, señaló el almirante Brad Cooper.
El impacto de estas negociaciones ya se refleja en los mercados energéticos. Tras el anuncio del alto el fuego y el inicio del diálogo, el precio del petróleo registró fuertes caídas: el barril de Brent se situó en torno a los 94-95 dólares y el WTI cerca de los 96 dólares, después de haber superado los 110 e incluso rozado los 120 dólares en el pico del conflicto. La volatilidad continúa, pero los mercados reaccionan positivamente a cualquier señal de distensión, al reducir el riesgo sobre el suministro global, especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz.
Así, mientras la diplomacia intenta abrir una salida negociada, los movimientos militares y la sensibilidad de los mercados evidencian que el conflicto aún está lejos de una resolución definitiva.





