Tensión en Oriente Próximo
Israel mata al responsable del cierre del estrecho de Ormuz
Trump urge a Irán a alcanzar un acuerdo “antes de que sea tarde”. Teherán insiste en que los mensajes indirectos “no son negociación ni diálogo”. Washington aplaza diez días el ultimátum
Entre llamamientos al diálogo, aumentan las amenazas y los muertos. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguraba este jueves que Irán está “suplicando” un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Próximo —pese a que Teherán había rechazado sus demandas por considerarlas maximalistas—, Israel ha vuelto a golpear a la cúpula iraní.
El ejército israelí mató a Alireza Tangsiri, jefe de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria, a quien responsabiliza del bloqueo del estrecho de Ormuz, clave para el mercado energético mundial. En paralelo, Trump anunció que aplazará diez días el ultimátum que había fijado para un acuerdo, ahora hasta el 6 de abril, supuestamente a petición iraní.
El ataque se produjo cuando se acercaba el plazo inicial impuesto por Washington. Desde la Casa Blanca, Trump reiteró sus amenazas: instó a Irán a abandonar sus ambiciones nucleares y advirtió que, de no hacerlo, Estados Unidos será “su peor pesadilla”. En aparente alusión al ataque, añadió: “Mientras esperamos, les seguiremos haciendo saltar por los aires”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, subrayó la “coordinación” con Washington al anunciar la operación.
La guerra entra en su cuarta semana con el fuego cruzado intensificándose. Los bombardeos israelíes se han concentrado en Isfahán, mientras Irán ha lanzado varias salvas de misiles contra Israel, con alertas constantes en Tel Aviv y Jerusalén. Según activistas, los muertos en Irán superan los 3.000, mientras que en Israel se reportan 16 civiles fallecidos, además de bajas militares no detalladas.
El conflicto también se ha extendido a otros frentes: una persona murió en Nahariya por un ataque de Hezbolá desde Líbano, y dos más en Abu Dabi por restos de un misil iraní interceptado.
En el plano diplomático, Pakistán, junto con Turquía y Egipto, actúa como intermediario. Su ministro de Exteriores, Ishaq Dar, confirmó contactos para intentar organizar una reunión este fin de semana que acerque posiciones. Aun así, la distancia sigue siendo amplia.
Desde Teherán, el canciller Abbas Araghchi rechazó que los intercambios indirectos constituyan negociación: “Nuestra política es continuar la resistencia y defender el país, y no tenemos intención de negociar”.
Trump, en cambio, dibuja un escenario distinto. Afirmó que Irán está “aniquilado militarmente” y presionó para un acuerdo inmediato. Entre sus exigencias están la renuncia al programa nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz. Incluso no descartó que Estados Unidos pueda hacerse con el control del petróleo iraní.
Su enviado, Steve Witkoff, aseguró que el conflicto está en un “punto de inflexión” y que existen señales de que Irán busca una salida.
Mientras tanto, Israel ha retirado de su lista de objetivos a Araghchi y al presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, a petición de Pakistán, para preservar interlocutores válidos. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, Israel ha eliminado a varias figuras clave del régimen iraní.
Pese a los esfuerzos diplomáticos, Israel da pocas opciones al diálogo y prevé continuar la ofensiva al menos hasta el 7 de abril. La muerte de Tangsiri, en Bandar Abbas, cerca de Ormuz, refuerza ese mensaje. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lo resumió así: “Los perseguiremos y eliminaremos uno tras otro”.





