El “nacimiento y la caída” del gigante Ara San Juan S-42

“Pido al Señor que proteja siempre al submarino Ara San Juan y a sus tripulantes” dijo el capitán Carlos Zavalla durante la ceremonia de entrega del submarino Ara San Juan hace 32 años, puntualmente el 18 de noviembre de 1982.

El Ara San Juan S-42 se construyó en Emden, una ciudad ubicada al noreste de Alemania y fue ahí la primera vez que se le puso la bandera argentina.

Se trataba de una nave de 66 metros de eslora (largo) y 7 de manga (ancho)

Según Zavalla se trataba del “más moderno buque” de la Armada. “De nosotros depende que este buque tenga una vida fecunda y útil para la Armada y el país”, añadió el capitán de navío en 1985, según un testimonio suyo publicado en el sitio web de la Fundación Histarmar, dedicado a historia marítima argentina.

Según publica Ecured, “el submarino ARA San Juan fue bautizado así debido a que la Armada de la República Argentina (ARA) denomina a sus buques de forma homónima a las provincias del país cuyos nombres comienzan con la letra S, en este caso recibe el nombre en honor a la provincia de San Juan. Fue el cuarto buque de la fuerza en llamarse así, pues antes lo habían recibido un Destructor en 1911, un Hidrógrafo en 1929 y un Torpedero en 1937”.

La nave era propulsada por transmisión diésel-eléctrica, fue diseñada para ataques contra fuerzas de superficie, submarinos, tráfico mercante y operaciones de minado.

Fue botado el 20 de junio de 1983 por su madrina, Susana Alcira Garimaldi de Carpintero y recibió a bordo el Pabellón Nacional de Argentina el 18 de noviembre de 1985. Inició sus pruebas de mar y realizó la puesta a punto operacional de sus sistemas en la zona de adiestramiento 6 para submarinos del Mar del Norte.

Oficialmente fue adquirido por la Armada Argentina el 2 de diciembre de 1985, el 21 de ese mismo mes zarpó hacia la Base Naval de Mar del Plata (BNMP) donde tenía su apostadero, al cual ingresa el 18 de enero de 1986 tras haber navegado en inmersión 638 horas (27 días).

Según publica “Elmarplatense” el Ara San Juan funcionaba con 960 baterías que se alimentan con motores diesel, es decir, tiene propulsión convencional y no nuclear. Es del tipo TR-1700, una serie de submarinos encargada por Argentina a la empresa alemana Nordseewerke a mediados de la década de los 70.

Posee además una autonomía de dos meses, llevando  sensores, sonares y radares para una óptima operatividad. Su movilidad es, principalmente, a base de baterías que se recargan con motores diesel, a medida que se van consumiendo.

Fuente: Infobae

Sistema de comunicación

Según datos de bbc.com el submarino está equipado con un teléfono satelital, sistemas de comunicación por frecuencia de radio, localizadores, radar e incluso un dispositivo que deja una mancha en el agua para ser detectado por los equipos de búsqueda. Sabiendo esto la pregunta es ¿Por qué no funcionó todo este sistema?

Las reparaciones del submarino

El 17 de agosto de 2007 el Submarino ARA San Juan recibió “Reparación de Media Vida”, equivalente al cambio de su planta propulsora, sus motores diésel y sus baterías. Se revisaron además todas sus válvulas y su sistema eléctrico y el casco fue completamente carenado, lo que le permitiría aumentar su vida útil por otros 30 años.

Tras una revisión de diarios argentinos se conoció que seis meses antes de su desaparición, en un video realizado por el Ministerio de Defensa de Argentina, el capitán de navío Eduardo Cella Irigoyen describió el estado de la nave de ataque.

“El periodo de reparaciones de media vida del sumergible ya fue realizado entre 2007 y 2014, y que desde entonces se encontraba operativo 100% al servicio de la Fuerza de Submarinos”.

En 2012 como parte de su mantenimiento se le inicia un reensamble del casco. A la vez, se incorpora al buque un radar portátil de navegación, equipos de comunicaciones y un plotter Garmin GPSMAP 5012. Tras completar su reparación de media vida, el ARA San Juan se hace a la mar en 2014.

A lo largo del año 2014 recarga baterías, realiza varias pruebas de mar y regresa a Mar del Plata escoltado por el resto de la Fuerza de Submarinos y otras unidades.

Un submarino de ataque

Si bien es un submarino de ataque, con seis tubos para lanzar hasta 24 torpedos, nunca participó en una acción bélica.

Cuando llegó a su base en un puerto de Mar del Plata, el sábado 18 de enero de 1986, la guerra de las Malvinas ya había concluido con un resultado desfavorable para Argentina y la democracia había retornado a ese país.

En aquel conflicto armado, en cambio, los argentinos sí contaron con los submarinos Salta y San Luis.

*Para esta nota se recurrieron a varias agencias de noticias y portales de diarios argentinos que son citados a lo largo del reportaje. 

A continuación le presentamos una cronología sobre la búsqueda del submarino