El hígado en la regulación

El hígado regula tanto las grasas como los azúcares. Si comemos muchos pasteles, chocolates y todos esos azúcares blancos que ya conocemos, se va a forzar de alguna manera el hígado. Aquí no debemos olvidarnos de salsas en las que hay alto contenido en azúcar como el kétchup, salsas barbacoa y otras. Por otra parte, están los embutidos, los guisos, los platos con muchas salsas, mantequilla, grasa de origen animal que pueden causarle daño.

Funcionamiento
Las costumbres insanas afectan de forma importante a la salud hepática y en consecuencia a todo el organismo. Como el hígado tiene una importante función de filtración de toxinas, si vamos a acumular mucha cantidad va a sobrecargarse. También le va a costar más digerir las grasas cuando el contenido es muy elevado o incluso cuando se tienen que quemar más rápidamente.

Luego de ver todas las funciones metabólicas que realiza está claro que todos los alimentos que ingerimos entraran en relación con el hígado, por lo que es recomendable seguir una dieta equilibrada con el fin de aliviar la presión sobre sus actividades; con especial atención a los alimentos ricos en grasas que tienden a sobrecargar y acumularse en su interior para que luego se almacenen en los adipocitos o en la sangre como colesterol y triglicéridos.

La salud del hígado mejora la función de todo el cuerpo, la piel sería el primer órgano que se beneficia, dando como resultado mucha más luminosidad, tersura y un aspecto más joven. También incluiremos el sistema musculo-esquelético, de hecho con alteraciones en su actividad, así como una digestión pesada y lenta, la fatiga y el agotamiento, puede crear dificultades a las estructuras adyacentes o conectadas a la misma a través de fascias.