Copa Libertadores
Bolívar espera definición sobre su localía en la última fecha
La derrota de Bolívar frente a Fluminense por 2-1 en Río de Janeiro no apagó las ilusiones celestes. El cuadro paceño depende únicamente de sí mismo para avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores: un triunfo ante Independiente Rivadavia será suficiente para asegurar la clasificación. Sin embargo, la incertidumbre gira en torno al escenario donde se disputará ese encuentro decisivo.
Los conflictos sociales en la sede de Gobierno ponen en duda la utilización del estadio Hernando Siles. Ante esa situación, el Tahuichi Aguilera de Santa Cruz aparece como alternativa. “Ojalá se juegue en La Paz, porque allí tenemos mayores posibilidades”, expresó el técnico Vladimir Soria, quien insistió en que Bolívar merece mantener su localía en el escenario miraflorino.
La Conmebol evaluará en las próximas 48 horas si ratifica el partido en La Paz o si lo traslada a otra ciudad. El encuentro entre Blooming y Carabobo, programado para este jueves en el Tahuichi, servirá como prueba para medir las condiciones de seguridad y organización. Los informes de los comisarios serán determinantes para definir la sede.
Si la crisis se atenúa, Bolívar recibirá a Independiente Rivadavia en el Siles, donde buscará sellar su clasificación frente a un rival argentino que ya aseguró el primer lugar del grupo y probablemente presente un equipo alternativo. La expectativa es alta: los celestes saben que el destino de su campaña continental está en sus propias manos.





