Copa Libertadores
Bolívar cae en Brasil, pero mantiene intactas sus opciones de clasificación
La caída por la mínima diferencia fue, en cierto modo, estratégica. El nuevo reglamento de la competición otorga gran importancia a los enfrentamientos directos en caso de igualdad de puntos
Bolívar sufrió una derrota por 2-1 frente a Fluminense en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, pero el resultado, lejos de ser un golpe duro, deja a la Academia en una posición favorable para definir su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores. El equipo paceño depende únicamente de sí mismo: un triunfo en la última fecha frente a Independiente de Rivadavia le asegurará el boleto a la siguiente fase.
La caída por la mínima diferencia fue, en cierto modo, estratégica. El nuevo reglamento de la competición otorga gran importancia a los enfrentamientos directos en caso de igualdad de puntos. Bolívar había vencido 2-0 en La Paz y ahora, pese a perder en Brasil, lo hizo solo por un gol de diferencia, lo que le permite mantener ventaja en el balance general. Esa circunstancia convierte la derrota en un resultado con sabor a victoria.
El inicio del partido fue complicado para los celestes. Fluminense salió decidido a imponer condiciones y presionó desde el primer minuto. A los seis minutos, un error en salida del ecuatoriano Xavier Arreaga terminó en los pies de Luciano Acosta, quien definió para abrir el marcador y encender a la multitud presente en el Maracaná. Bolívar, que había planteado un esquema defensivo, tardó en reaccionar y recién a los 15 minutos generó su primera ocasión con un cabezazo de Dorny Romero.
La respuesta llegó poco después: Patricio Rodríguez envió un centro preciso, Romero bajó el balón y Carlos Melgar, con gran oportunismo, igualó el marcador. El empate sorprendió a los locales, que se mostraron ansiosos y erráticos. Sin embargo, la insistencia de Fluminense dio frutos a los 26 minutos, cuando Kennedy conectó un centro de Yeferson Soteldo y venció a Carlos Lampe con un remate bajo. Antes, el VAR había anulado otro tanto por posición adelantada.
En la segunda parte, Bolívar se acomodó mejor y resistió con orden. El equipo paceño incluso tuvo opciones de empatar en un contragolpe de Lucas Chávez, pero la definición no fue precisa. La figura indiscutible del encuentro fue Carlos Lampe, quien con varias intervenciones mantuvo vivo al conjunto boliviano. El arquero tapó dos remates claros en los primeros minutos y, sobre el final, protagonizó la atajada de la noche al desviar un potente disparo de Samuel Xavier que parecía destinado a la red.
El pitazo final dejó a Bolívar con una derrota que, en el contexto, se siente como un paso adelante. El equipo mostró carácter, supo resistir en uno de los escenarios más difíciles del continente y se marcha de Brasil con la certeza de que depende de sí mismo para seguir en carrera. La última jornada será decisiva, pero la Academia llega con confianza y con la seguridad de que, con un triunfo en casa, podrá celebrar la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.





