Villegas habla de un salto de calidad y el deber cumplido tras la eliminación
El seleccionador de Bolivia, Óscar Villegas, expresó su orgullo por el desempeño mostrado por sus jugadores en el partido contra Irak, pese a la derrota por 1-2 que significó la eliminación en la fase de repesca. El entrenador destacó que, más allá del resultado adverso, la Selección Nacional dio un “salto de calidad” y se marcha de Monterrey con la sensación de haber cumplido con su deber y de haber dejado una imagen positiva ante la comunidad internacional.
“Esto es un salto de calidad, más allá del resultado, para Bolivia. Insisto, estos partidos se ven en el mundo y estos jóvenes se han podido mostrar fuertes, eficientes, con nivel, y eso tiene que significar crecimiento para el fútbol boliviano”, declaró Villegas tras la conclusión del encuentro. Sus palabras reflejan la convicción de que el proceso iniciado hace dos años, cuando asumió el mando del equipo, ha permitido consolidar una base de jugadores jóvenes que pueden competir con selecciones de otras regiones.
Bolivia llegaba a este compromiso con el ánimo elevado, luego de haber superado a Surinam por 2-1 la semana anterior. Esa victoria había generado confianza en el grupo, pero el mismo ímpetu no alcanzó para doblegar a Irak en el estadio “Gigante de Acero”, escenario que marcó el cierre de un ciclo de preparación y trabajo constante. Para Villegas, sin embargo, el resultado no empaña el esfuerzo colectivo ni el aprendizaje adquirido en este proceso.
El seleccionador prefiere mirar el partido desde otra perspectiva: “Es un deber cumplido, una suerte de nosotros mismos de creer en el trabajo que hemos hecho, que han hecho los jugadores, y a partir de eso seguir creciendo”. Con esta reflexión, el técnico cochabambino subrayó la importancia de valorar la entrega y la disciplina mostrada por sus dirigidos, quienes mantuvieron la propuesta ofensiva incluso cuando el marcador les era desfavorable.
Durante el encuentro, Irak se cerró en su propio campo en las dos ocasiones en las que estuvo adelante en la cuenta. Aun así, el elenco boliviano no renunció a la ofensiva y buscó constantemente acercarse al arco rival. Los iraquíes, por su parte, defendieron con orden y supieron sostener la ventaja hasta el final. “Por todos los medios buscamos el gol, a través de la media distancia, de construir. Simplemente faltó el gol, y son los goles los que nos dan la posibilidad de estar o no estar. Creo que también los goles que nos marcan son detalles que lamentablemente nos costaron”, añadió Villegas, reconociendo que la eficacia en la definición fue el factor que inclinó la balanza.
El entrenador resaltó que la experiencia de enfrentar a selecciones de otras confederaciones es valiosa para el crecimiento del fútbol boliviano. Considera que la exposición internacional permite que los jugadores se midan en escenarios exigentes y que, a la larga, esto contribuirá a elevar el nivel competitivo del país. “Estos partidos nos muestran dónde estamos y hacia dónde debemos ir”, señaló.
Villegas tiene contrato vigente con la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) por los próximos cuatro años. Su plan es mantener la misma línea de trabajo, apostando por el elemento humano que ha conformado, en especial por los futbolistas menores de 30 años, quienes representan el futuro inmediato de la selección. Con ellos, buscará el reencuentro con la Copa Mundial de 2030, objetivo que guía su proyecto y que se convierte en la meta a largo plazo para el balompié nacional.
El técnico concluyó que, aunque la eliminación duele, el proceso no se detiene. La Selección se despide de Monterrey con la certeza de haber dejado una huella y con la convicción de que el camino recorrido servirá de base para los desafíos venideros. Para Villegas, lo más importante es que Bolivia ha demostrado que puede competir con dignidad y que el esfuerzo realizado abre una ventana de esperanza hacia un futuro más prometedor.





