• 14 de julio 2026
  • Menú
    • Opinión
    • Editorial
    • Reflexión
    • Tema del día
    • Columnas
    • Suplementos
    • La Gobernación Informa
    • La Alcaldía Informa
    • La Subgobernación de Cercado informa
    • El SEDEGES informa
    • YPFB Chaco informa
    • Secciones
    • Ecos de Tarija
    • Nacional
    • Internacional
    • Campeón
    • Pura Cepa
    • Crónica
    • Multimedia
    • Merodeos
    • Reportajes
    • El Paisito
    • Búsqueda
    • Listado de autores
    • Semanarios
    • La Mano del Moto
    • La Billetera
    • Cántaro
    • Patria Grande
    • Suscripción Digital
    • Edición
    • Archivo Histórico
    • Archivo Web
    • Despertador / Newsletter
Menú
  • Suscripción Digital
    • Edición
    • Archivo Histórico
    • Archivo Web
    • El Despertador
  • Ads El País
  • Comodín
  • Opinión
    • Editorial
    • Reflexión
    • Tema del día
    • Columnas
  • Suplementos
    • La Gobernación Informa
    • La Alcaldía Informa
    • La Subgobernación de Cercado informa
    • El SEDEGES informa
    • YPFB Chaco informa
  • Secciones
    • Ecos de Tarija
    • Nacional
    • Internacional
    • Campeón
    • Pura Cepa
    • Crónica
    • Multimedia
    • Merodeos
    • Reportajes
    • El Paisito
  • Búsqueda
    • Listado de autores
  • Semanarios
    • La Mano del Moto
    • La Billetera
    • Cántaro
    • Patria Grande
  • Ecos de Tarija
  • Nacional
  • Campeón
  • Edición
  • Comodín

Paris, ciudad inolvidable

Al cruzar por las arterias y venas de la capital francesa la piel se eriza y el corazón remonta vuelo, cual un moderno dron, por plazas, parques, avenidas, monumentos y cuanto paraje existe por allá. Todo luce esplendoroso, la luminosidad que París despliega al desperezarse el día y la vista...

Cántaro
  • Heberto Arduz Ruiz
  • 04/11/2018 00:00
Paris,  ciudad  inolvidable
Paris
Al cruzar por las arterias y venas de la capital francesa la piel se eriza y el corazón remonta vuelo, cual un moderno dron, por plazas, parques, avenidas, monumentos y cuanto paraje existe por allá. Todo luce esplendoroso, la luminosidad que París despliega al desperezarse el día y la vista del gentío, a paso apresurado, caminando en dirección a su fuente laboral o empresa propia, o ajena, convoca la atención del simple observador. En definitiva, el rumor pausado de los turistas, en pequeños grupos fácilmente reconocibles, gana el entusiasmo citadino mediante voces en los más disímiles idiomas y curiosos dialectos, cuyas expresiones verbales se me antojan de procedencia extraterrestre, ininteligibles al oído del común de los mortales. ¿O será que nos estamos rodeando de seres mimetizados, camuflados bajo apariencia humanoide? Ojalá fuese así para mejorar la especie que más parece mirar hacia abajo que a lontananza, a la fría realidad que conturba y desespera en los excesos que la prensa y redes sociales informan cada jornada, no al cielo azul donde navegan los astros y titilan las estrellas.
Después de merodear y escudriñarlo todo durante varias horas de caminata, tal vez ocho o nueve al día, nada más placentero que tomar asiento en un café, bar o restaurante y poder elegir entre la variedad de opciones que uno encuentra a su paso, dentro del preciosismo del entorno que asombra al extranjero en la ciudad antañona y dulce. Otro tanto sucede con los puentes que se abren como brazos, largos y prolongados, prietos de afecto que emociona en señal de bienvenida a los turistas.
Qué decir del castillo y museo Versalles, que encierra tres siglos de historia, de la catedral de Notre Dame, la basílica del Sagrado Corazón, los Campos Elíseos, la torre Eiffel a la que es preciso contemplarla en distintos horarios, como a una bella dama, en la mañana, tarde o noche, sin que uno se canse de observarla aún a varias cuadras de distancia. El Panteón donde descansan los restos de escritores notables y personalidades de renombre, en las proximidades de La Sorbona. Y el río Sena, arteria vital, acuosa de la urbe, que otorga el sello definitivo a la visita de quien retornará a su país de origen con las pupilas impregnadas de admiración y cariño por la Ciudad Luz.
Montmatre, la plaza atestada de pintores procedentes de varias naciones, asentados por años en el lugar, cautivan la atención al verlos efectuar sus trabajos a vista y paciencia de los turistas, alternando en amenas conversaciones con quien se asoma por allá para formular preguntas sobre estilos y formas, o el porqué de cada color o detalle llamativo en la temática de los cuadros. ¡Vana actitud! El secreto está en observar, analizar o sentir el olor, al igual que ratón frente al queso, paladeando las obras. Y admirar, admirar y admirar, como en otras épocas y a su turno se lo hiciera con las pinturas de Monet, Dalí, Picasso, van Gogh.
Como en toda ciudad grande es preciso tomar medidas precautorias contra los dueños de lo ajeno, quienes en la fila del metro, o en la aglomeración de las iglesias, en las puertas de teatros y museos, o de lo que fuere, tratan de arrebatar billeteras o joyas a los turistas. Vimos incluso a algunas mujeres en tentativa o ejecutoria del cuento del tío en diversas modalidades, tratando de sorprender a los desprevenidos que nunca faltan en tierra extraña y aún en la propia. En todas partes se cuecen habas.
Por lo demás, la felicidad –en todo acto humano- lleva uno entre pecho y espalda. Conocí a una persona ya cansada debido al peso de los años, a quien la ciencia médica la declaró enferma terminal; pero luego de haber conocido París se sentía menos agobiada, tal vez aferrada a cierta mueca de paz y resignación, dibujada en su rostro a la espera del último suspiro. Posiblemente, a estas alturas, tras algunos meses, esa almita se regodeé en una tarde púrpura en los predios del camposanto: Adiós París, inolvidable.
A los que todavía no cerramos los ojos y tuvimos la suerte de conocer la capital francesa, nos queda la promesa de volver algún momento en la esperanza de que se cumpla tan caro anhelo, con vestigios de ensoñación y fantasía, a modo de último regalo de la existencia.

Apoya al periodismo independiente

Tienes acceso libre a 200 notas al mes. Para tener acceso ilimitado y muchos beneficios más adquiere tu Suscripción Digital. Comienza tu prueba gratis ahora

Suscríbete

¿Ya estás suscrita/o? No olvides iniciar sesión

Acceder

Si te interesa una suscripción corporativa o institucional llámanos al (+591) 78259007

Comentarios

  • Lo más visto
  • Lo Último
    • 1
      Bono PEPE, Gestora y Síntesis: contrato exprés bajo la mira
    • 2
      Gobierno limita los descuentos por planilla a cinco conceptos: estos son los únicos permitidos
    • 3
      Abren cupos para acceder a 400 terrenos en el cuarto proyecto de Familias sin Hogar
    • 4
      Dos bolivianos viajaron por una oferta laboral y habrían perdido la vida en la guerra entre Rusia y Ucrania
    • 5
      Empresarios en contra de diferir cobro de servicios básicos
    • 1
      Policía investigará denuncias sobre bolivianos presuntamente captados para la guerra entre Rusia y Ucrania
    • 2
      COD rechaza decreto que elimina descuentos automáticos para aportes sindicales
    • 3
      Gobierno reconoce lentitud en el envío de las leyes estructurales y la atribuye a conflictos y revisión técnica
    • 4
      La patria provisional de los neutrales
    • 5
      Policía desarticula organización dedicada al robo de motorizados en Cochabamba

Puedes publicar tu anuncio en la
página de inicio o en el interior de las notas

Escoge una opción para ver
los espacios disponibles

Página de inicio Interior de Nota

Contacto

  • Calle Colón No. 968 - Tarija, Bolivia
  • (591 4) 664 2732 - (591) 78259007
  • [email protected]

Acerca de Nosotros

  • Quiénes somos
  • Términos y condiciones
  • Políticas de privacidad
© Copyright 2026 :: Boquerón Multimedia | Desarrollado por ITGROUP SYSTEMS