Contrabando hormiga de GLP, el dolor de cabeza de la ANH

Luego de una visita de personeros de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a puntos de distribución de Gas Licuado de Propano (GLP) que se encuentran próximos a la frontera con Argentina, se constató que las personas trasladan garrafas hacia ese país sin ningún control de las autoridades llamadas para hacerlo.

El director regional de la ANH de Tarija, Diego Hevia Vaca Antelo, junto a unos 13 funcionarios de la entidad, dos policías y otros dos oficiales de Ejército realizaron una inspección a la venta de garrafas de gas en los barrios yacuibeños que son limítrofes con el vecino país.

Si bien no está permitido vender más de dos garrafas por persona, los vecinos se dan modos para comprar más de ese número, por lo que utilizan a familiares suyos para adquirir más unidades que posteriormente las trasladarán a territorio argentino porque si en Bolivia la garrafa se vende a 22,50 bolivianos, allí su precio se incrementa a 80.

Además, en la zona limítrofe se encuentran innumerables puntos de paso, desde caminos por los cuales puede pasar un automóvil, hasta senderos que incluso tienen puentes “artesanales” para el traslado de contrabando. Sin ir muy lejos, por lo menos se encontró a tres carritos de mano transportando dos o tres garrafas.

Las justificaciones son variadas, los unos admitieron que las venden “pero unita, porque no hay dinero, para el gasto del día, para mi vecino que necesita” y otros que ingresaban con garrafas vacías a territorio boliviano para comprar el energético y volver a Argentina. “Somos bolivianos que vivimos allí”, justificaron.

Al respecto, Hevia expresó su preocupación por la falta de control que existe en los innumerables pasos ilegales fronterizos por lo que demandó mayor colaboración de las fuerzas uniformadas como la Policía, el Ejército e incluso la Aduana.

“En apenas una hora de recorrido hemos podido identificar por lo menos unos 15 pasos ilegales, toda la banda prácticamente está a disposición de las personas, hasta han construido puentes particulares de una puerta del lado boliviano a otra de lado argentino”, apuntó.

A las personas que encontraron en estas actividades, al ser una primera vez se les recomendó no volver a hacerlo, porque en la siguiente oportunidad serán pasibles a medidas coercitivas porque “no se puede realizar esta actividad de comprar el producto y llevarlo al vecino país, el producto es para bolivianos en territorio boliviano”.

Este contrabando “hormiga” provoca que otros habitantes de la zona ya no puedan tener acceso a las garrafas de gas, por lo que sus dirigentes barriales solicitaron que se incremente el cupo, lo cual no puede hacerse porque no existe un justificativo real. En Yacuiba se distribuye 1,700 garrafas de 10 kilos por día, aparte de las de 45 kilos que son para las industrias avícolas. Los barrios fronterizos visitados fueron Defensores del Chaco, Soberanía, El Jardín y Primavera.

Los cupos asignados no se terminaron

Terminada la mañana de ayer, luego de controlar el expendio de garrafas de gas desde los camiones distribuidores, el encargado de la ANH en Yacuiba, Benito Javier Guerrero, informó que los cupos asignados a cada barrio visitados no se terminaron en su totalidad, por lo que no se justifica el pedido de sus dirigentes para incrementar las unidades. “Hoy que hicimos de manera sorpresiva este control, no permitimos que crucen por determinados puntos y provocó que el camión no haya vendido todo su cupo. Llevaba 100 garrafas y sólo vendió 65”, explicó.

Además, los camiones deben distribuir las bombonas casa por casa y no en un punto fijo, pero al tratar de hacerlo existen dirigentes que se oponen a ello porque asumieron que están encargados de la distribución en los puntos de acopio.

Por su parte, el oficial de información del Regimiento Aroma, capitán Jorge Flores, indicó que el contrabando de GLP en esta zona fronteriza es muy complicado y su control debe ser coordinado con todas las instituciones pertinentes para poder hacer algo y ponerle un freno. “El Ejército está comprometido, pero se debe trabajar mucho para solucionar este problema”, agregó.