Recordaron los 31 años del asesinato de Luis Espinal
La tortura y asesinato del padre Luis Espinal, ocurrida hace 31 años durante la dictadura militar de Luisa García Meza, fue recordada ayer en el salón Rojo de la Gobernación por personas dedicadas a la defensa de los derechos humanos.
La presidenta de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, Yolanda Herrera, recordó a Espinal como el fundador de esta entidad. “Al igual que Marcelo Quiroga Santa Cruz, defendieron la democracia en Bolivia, quiero rendirle un homenaje a quien derramó su sangre en el tiempo cuando Luis Arce Gómez (ex ministro del Interior) amenazó: ‘aquel que esté en contra de la dictadura militar debe andar con el testamento en el brazo’”, expresó.El director del Defensor del Pueblo, Carlos Samaniego, indicó que Espinal fue un mártir por hacer valer la dignidad de los más oprimidos. “Luis Espinal fue uno de los hombres que tuvo valor al enfrentarse a la dictadura militar sin temor a la muerte para que se respeten los derechos de todos los bolivianos, sin ser oprimidos”, manifestó.La directora departamental de Relaciones Internacionales, Felisa Cruz, lamentó la escasa presencia de personas en este acto. “Es lamentable ver a mucha gente en el bloqueo y en la marcha que está afuera de la Gobernación en vez de que el salón esté lleno de gente por la que luchó (Espinal)”, manifestó.TRAYECTORIALuís Espinal nació en 1932 en Barcelona, España. Estudió filosofía y teología hasta que el 6 de agosto de 1968 llegó a La Paz, ciudad donde dio clases de periodismo en la Universidad Católica Boliviana. Con el tiempo adquirió la nacionalidad boliviana. Ejerció el periodismo a través de la escritura de artículos de crítica de cine en Presencia y cuando se constituyó en coordinador de Radio Fides. En 1976 participó en la producción de la película “Chuquiago”, como guionista. Un año después ayudó a las mujeres mineras a realizar su huelga en el Arzobispado. La referida medida fue asumida por él mismo al estar 19 días sin probar alimento alguno. Con esa medida se alcanzó el derrocamiento de Hugo Banzer. En 1979 sus actividades periodísticas se desarrollan en el semanario “Aquí”, del cual se erige como director. Posteriormente, el 21 de marzo de 1980, Luis Espinal es secuestrado, torturado en un matadero por espacio de cuatro horas y finalmente asesinado con 14 balazos. Los asesinos le marcaron a culatazos una cruz en el pecho.





