La escasez de GLP golpea a los barrios de Yacuiba
Persiste el problema del contrabando. Mientras en Yacuiba una garrafa se compra en 22,50 bolivianos, en el vecino país ese mismo producto se puede vender hasta en 150 bolivianos
La escasez de Gas Licuado de Petróleo (GLP) está afectado a las familias y negocios que usan este carburante para cocinar en el municipio de Yacuiba. La mañana del viernes 16 de octubre una imagen peculiar se observó en las plantas distribuidoras de YPFB y puntos de venta barriales, decenas y decenas de garrafas en fila. Los propietarios, según medios locales, llevaban entre tres y cuatro horas haciendo fila para poder comprar una garrafa.
Según la explicación de los vecinos, los camiones repartidores de GLP resultan insuficientes para cubrir la demanda de los barrios y zonas periurbanas de Yacuiba, lo que genera aglomeraciones en las dependencias de YPFB Redes de Gas y distribuidoras privadas autorizadas.
A ello se suma la especulación en la reventa informal e intentos de desvío del combustible subvencionado hacia la frontera con Argentina, debido a la brecha de precios. Mientras en Yacuiba una garrafa se compra en 22,50 bolivianos, en el vecino país ese mismo producto se puede vender hasta en 150 bolivianos.
Una de las zonas que ha tenido dificultades para adquirir GLP es el barrio África, ubicado en San José de Pocitos. El presidente del barrio, Carlos Vallejos, dijo a Radio Chaco que la falta de garrafas se ha vuelto un problema.
Explicó que a los vecinos que tienen negocios, como venta de comidas o de elaboración de pan, se les entrega cuatro garrafas por semana, y a las familias entre una o dos garrafas, dependiendo la necesidad.
Vallejos admitió que en la zona hay instalaciones de gas domiciliario, sin embargo, aseguró que la presión es baja, así como el poder calorífico.
“Los hornos y las cocinas no funcionan igual con gas natural, por eso la gente para cocinar o para hacer pan prefiere el gas de garrafa”, explicó.
El dirigente reconoció que las tiendas de barrio el costo de una garrafa es mayor al oficial. A los vecinos de la zona se les da entre 35 y 40 bolivianos, y a quienes vienen de otro lugar les dan a 50 bolivianos. Pero cruzando la frontera el precio es mayor aún, por encima de los 100 bolivianos.
“Eso de la reventa debería controlar la Policía o el Ejército, que en las otras fronteras está controlando el contrabando, pero en esta frontera no lo hace”, cuestionó.
La situación del barrio África es similar a la de otras en Yacuiba. Por ello, las juntas vecinales han emitido un pronunciamiento de emergencia exigiendo a las autoridades de YPFB y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) la nivelación de los volúmenes de despacho diario y un control riguroso para evitar que los vecinos continúen perdiendo jornadas laborales a la espera de un insumo básico para las familias.
Defensoría del Pueblo
Ante el registro de filas para la provisión de garrafas en pasados días, la Defensoría del Pueblo en Tarija sostuvo una reunión con el Gerente Comercial de YPFB, quien dio a conocer que la distribución en el departamento oscila entre 4.500 y 5.500 garrafas, y que, frente al incremento de la demanda, se habría ampliado el volumen disponible tanto en la ciudad de Tarija como en Bermejo. Asimismo, la entidad defensorial se reunió con la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, donde se pudo constatar la información brindada, y que se estaría realizando el monitoreo de los vehículos distribuidores en el cumplimiento de rutas planificadas en diferentes barrios.








