Corvera: Antes del 50/50 hay que hablar del pacto fiscal y cambios constitucionales
El presidente de la Brigada Parlamentaria de Tarija, Gabriel Corvera, plantea avanzar primero en una nueva ley de financiamiento, un pacto fiscal y cambios en la distribución de competencias abriendo la Constitución
La discusión sobre la redistribución de los recursos nacionales vuelve a colocarse en el centro de la agenda de Tarija, pero esta vez con una advertencia desde la propia Brigada Parlamentaria: el esperado 50/50 no puede convertirse, al menos por ahora, en una promesa de aplicación inmediata.
Gabriel Corvera, presidente de la Brigada Parlamentaria de Tarija, visitó esta semana el programa Parlamento de elpais.bo, donde sostuvo que una redistribución de esa magnitud requiere previamente modificar tres elementos: una nueva ley de financiamiento, un nuevo pacto fiscal y cambios en la Constitución Política del Estado en materia de competencias.
Sin esos tres componentes, afirma, el 50/50 no resulta sostenible.
La primera conclusión de su planteamiento es concreta: 2027 queda fuera de la discusión real del 50/50, porque los presupuestos de las entidades subnacionales ya fueron elaborados sin incorporar esa redistribución.
La discusión, por tanto, debería trasladarse a los siguientes años y comenzar por construir las condiciones jurídicas y financieras que permitan una nueva relación entre el Estado central y las entidades territoriales.
Un camino gradual
Corvera plantea que no se debería responder simplemente con un “no” a la demanda regional. Su propuesta consiste en avanzar gradualmente.
Durante la entrevista señala que las entidades territoriales recibirían actualmente una proporción menor de los recursos frente al peso que mantienen las direcciones y entidades descentralizadas del Gobierno central. A partir de esa diferencia, plantea que un primer paso podría ser incrementar la participación regional antes de alcanzar eventualmente un esquema más cercano al 50/50.
La idea, explica, sería revisar el tamaño y funcionamiento del aparato estatal, incluyendo empresas deficitarias y estructuras que podrían ser ajustadas, para generar espacio fiscal.
En ese escenario, sostiene que podría plantearse una devolución inicial mayor a las regiones y avanzar posteriormente hacia una distribución más equilibrada.
El planteamiento cambia así el eje de la discusión: del porcentaje final al camino necesario para llegar hasta él.
Competencias con presupuesto
Otro elemento central es la descentralización de competencias. Corvera pone como ejemplo el área educativa y la posibilidad de que las direcciones departamentales de Educación pasen a depender de las gobernaciones. Pero introduce una condición: no transferir competencias sin recursos suficientes para financiarlas.
El problema, sostiene, no es únicamente quién administra una determinada competencia, sino con qué presupuesto y capacidad de decisión lo hace.
La autonomía, desde esta perspectiva, tendría que incluir también la capacidad administrativa y financiera para resolver los problemas en el territorio.
El desafío del pacto fiscal
La discusión sobre el 50/50 vuelve inevitablemente al pacto fiscal, una demanda recurrente de las regiones.
Pero un nuevo pacto fiscal no implica únicamente repartir porcentajes. También exige definir quién recauda, quién gasta, qué competencias corresponden a cada nivel del Estado y cómo se financian esas responsabilidades.
Ese es precisamente uno de los puntos que, según el diputado, deberían resolverse antes de intentar aplicar una redistribución de recursos.
La posición expresada durante la entrevista plantea, en consecuencia, una discusión menos inmediata pero más estructural: qué modelo de Estado autonómico puede financiarse realmente y qué responsabilidades debe asumir cada nivel de gobierno.
El 12% del IDH
En paralelo, la Brigada Parlamentaria mantiene como parte de su agenda la abrogación de la norma que retiene el 12% de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos.
Corvera sostiene que se trabaja también en una propuesta para devolver esos recursos a las alcaldías y universidades.
Para Tarija, la discusión tiene un componente particularmente sensible debido al peso histórico de los hidrocarburos en las finanzas públicas departamentales.
La pelea por los recursos, sin embargo, ya no puede desligarse de la caída de la producción de gas y de la necesidad de construir una nueva estructura económica.
Más que una pelea por porcentajes
El planteamiento de Corvera coloca sobre la mesa una cuestión que trasciende a una sola demanda regional: la autonomía necesita recursos, pero también necesita competencias claramente definidas y capacidad real para ejercerlas.
“El 50/50 puede ser el objetivo político de distintos sectores, pero convertirlo en una política pública requiere resolver antes cómo se financiará el Estado, qué competencias pasarán a las regiones y qué recursos acompañarán esas responsabilidades”.








