Las facturas de luz y agua alarman a los vecinos de Tarija
Las crecientes quejas por cobros elevados en agua y energía movilizaron a dirigentes vecinales y autoridades, que ahora buscan establecer si hubo ajustes tarifarios o fallas en la facturación
Las crecientes denuncias por incrementos en las facturas de servicios básicos han encendido las alarmas en Tarija. Mientras usuarios de la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt) reportan cobros que duplican e incluso multiplican varias veces los montos habituales, la preocupación también se extiende al servicio de energía eléctrica, donde autoridades nacionales solicitaron explicaciones formales a la Empresa de Servicios Eléctricos de Tarija (SETAR) ante el creciente malestar ciudadano.
Durante los últimos días, dirigentes vecinales, usuarios y representantes institucionales han expresado su preocupación por el impacto que estos incrementos tienen en la economía familiar, en un contexto marcado por la crisis económica, la pérdida del poder adquisitivo y la reducción de fuentes laborales.
Cosaalt en la mira
El dirigente de la Federación de Juntas Vecinales de Cercado (Fejuve), David Garamendi, aseguró que la organización recibe constantes reclamos de vecinos por facturas de agua con montos considerados excesivos.
Según explicó, existen usuarios que habitualmente cancelaban entre 100 y 200 bolivianos por el servicio y que ahora recibieron facturas que superan ampliamente esos valores. Incluso mencionó el caso de un usuario cuya factura pasó de aproximadamente 100 bolivianos a 1.500 bolivianos.
“Las denuncias son demasiado fehacientes y verosímiles. No es suficiente indicar que existen fugas. Si ese fuera el caso, prácticamente todas las instalaciones domiciliarias estarían mal hechas o existiría un problema estructural mucho más profundo”, manifestó Garamendi.
EMTAGAS Con la llegada del frío, EMTAGAS advirtió que el consumo de gas en los hogares suele incrementarse, lo que podría reflejarse en las facturas con aumentos de entre 20% y 30%
Desde Cosaalt se informó a las organizaciones vecinales que no hubo un incremento general de tarifas, sino una “nivelación” en las categorías de consumo y una modificación en el cálculo del servicio de alcantarillado. La cooperativa también señaló que alrededor del 80% de los reclamos recibidos estarían vinculados a fugas internas en los domicilios.
Sin embargo, estas explicaciones no convencieron a la dirigencia vecinal. Garamendi sostuvo que las pérdidas generadas por la antigüedad de las tuberías podrían estar trasladándose económicamente a los usuarios y advirtió que Fejuve exigió informes técnicos y administrativos para esclarecer la situación.
La organización vecinal convocó a una reunión de emergencia y resolvió solicitar documentación detallada sobre los criterios utilizados para la facturación. Además, advirtió que, de no recibir respuestas satisfactorias, se analizarán medidas de presión, incluida la posible toma de las instalaciones de la cooperativa.
Las denuncias también fueron respaldadas por usuarios afectados. Rubén Ramallo, exdirigente de la COD de Tarija, relató que durante la gestión pasada sus facturas fluctuaban entre 148 y 200 bolivianos, mientras que este año recibió cobros de hasta 716 bolivianos, montos que posteriormente fueron reducidos tras presentar reclamos formales ante la cooperativa.
“El problema es que mucha gente no tiene recursos para asumir estos incrementos. Hay personas mayores que viven solas y llegan a Cosaalt llorando porque no pueden pagar las facturas”, afirmó.
Ramallo cuestionó además la falta de respuestas de las autoridades de la cooperativa y pidió una intervención más activa de las instituciones llamadas a defender los derechos de los consumidores.
Piden informe a SETAR
La preocupación por los costos de los servicios básicos también alcanzó al suministro de energía eléctrica. La diputada nacional Lorena Gareca presentó una Petición de Informe Escrito dirigida a SETAR, con el objetivo de esclarecer las denuncias ciudadanas relacionadas con el incremento de las facturas de electricidad.
En el documento, la legisladora solicita información detallada sobre el cuadro tarifario vigente para usuarios domiciliarios, comerciales e industriales, así como las resoluciones regulatorias que respaldan su aplicación.
Asimismo, pide explicaciones sobre el impacto que la coyuntura cambiaria y el incremento de costos operativos tienen en la estructura financiera de la empresa, además de las medidas adoptadas para evitar que dichos costos sean trasladados a los consumidores.
Otro de los puntos centrales de la petición está relacionado con el sistema de consumo escalonado y la pérdida del beneficio del 25% de descuento para usuarios que superan determinados niveles de consumo eléctrico. La diputada también requirió estadísticas sobre reclamos presentados ante la Oficina del Consumidor (ODECO), el número de casos resueltos y los mecanismos de atención implementados por la empresa.
“Queremos saber a detalle el porqué del incremento en la tarifa de energía eléctrica a los tarijeños, en estos momentos tan difíciles para la población”, señaló Gareca.
Las denuncias sobre el aumento de las facturas de agua y electricidad reflejan una creciente preocupación ciudadana por el costo de los servicios básicos. Mientras las organizaciones vecinales exigen transparencia y explicaciones técnicas, las instituciones públicas comienzan a activar mecanismos de fiscalización para determinar si los incrementos responden a ajustes justificados, problemas operativos o errores que puedan estar afectando directamente a los usuarios tarijeños.





