Hay 57 sistemas de agua colapsados
Aluvión afectó a 1.500 familias y 80 comunidades en O’Connor
Casos como el de Carmen Farfán, quien perdió su camioneta y animales, reflejan la crisis de cientos de familias que enfrentan deudas bancarias sin tener ya una fuente de ingresos.
Las intensas lluvias que azotaron el municipio de Entre Ríos durante los últimos días dejaron un escenario de emergencia en gran parte de la provincia O’Connor, con decenas de comunidades afectadas, familias damnificadas y graves daños en la producción agrícola y la infraestructura rural.
Aunque aún no se ha aprobado una ley de declaratoria de desastre, el Gobierno Autónomo Municipal de Entre Ríos remitió un informe oficial de daños que da cuenta de la magnitud del impacto ocasionado por las precipitaciones. El reporte advierte que al menos 80 comunidades resultaron afectadas, comprometiendo la situación de más de 1.500 familias.
Las autoridades municipales reconocen que la capacidad de respuesta del municipio ha sido superada, mientras varias comunidades continúan incomunicadas por el corte de caminos.
Toda la provincia golpeada
Desde el pasado fin de semana, la provincia O’Connor sufrió lluvias torrenciales que provocaron derrumbes, corte de carreteras, interrupciones del servicio eléctrico y daños en sistemas de agua potable, además de un aluvión que descendió desde la quebrada El Zapallar, arrasando cultivos agrícolas y ganado.
El secretario de Desarrollo Productivo del municipio, Álvaro Tavera, explicó que frente a esta situación se emitió el Decreto Edil N.º 04/2026, mediante el cual se declaró estado de emergencia en la provincia O’Connor.
No obstante, precisó que recién este jueves se concluyó el proceso de evaluación de daños, por lo que el informe técnico fue remitido al Concejo Municipal para que pueda aprobar la ley de declaratoria de desastre, instrumento que permitirá gestionar ayuda de otras instancias del Estado.
Sin caminos y sin servicios básicos
El reporte municipal revela un panorama complejo en la zona rural.
Según los datos preliminares: 80 comunidades fueron afectadas por las lluvias; 1.500 familias resultaron damnificadas; 300 kilómetros de caminos vecinales quedaron dañados o intransitables; 57 sistemas de agua potable sufrieron afectaciones.
A esto se suman interrupciones del suministro eléctrico, daños en viviendas y la pérdida de producción agrícola y pecuaria.
“Lamentablemente las pérdidas son altamente significativas y quienes más pierden son las familias de las comunidades”, lamentó Tavera.
Víctimas y personas desaparecidas
La emergencia también dejó víctimas humanas. Uno de los hechos más graves ocurrió cuando una camioneta fue arrastrada por la crecida del río Santa Ana. En el vehículo viajaban tres personas: una fue encontrada sin vida, otra continúa desaparecida y una tercera logró sobrevivir.
Un segundo caso se registró en la comunidad de Narváez, donde un hombre que intentaba cruzar el río en motocicleta fue arrastrado por la corriente. Equipos de rescate buscan a los desaparecidos.
Cultivos y ganado arrasados
El informe municipal también detalla importantes pérdidas en la producción agrícola, especialmente en cultivos de maíz, papa y arveja, aunque otros productos también se vieron afectados de manera indirecta.
En el ámbito pecuario se reportó la pérdida de ganado vacuno y porcino, lo que agrava la situación económica de las familias campesinas.
Además, se identificaron al menos 15 viviendas con daños de consideración, cifra que aún se encuentra en proceso de verificación.
Chiquiacá Sud, entre las zonas más golpeadas
Una de las comunidades más afectadas fue Chiquiacá Sud, donde un aluvión arrasó con cultivos, animales y vehículos.
Según Tavera, las autoridades municipales mantienen coordinación permanente con los dirigentes comunales de esta zona, considerada una de las más golpeadas por el desastre.
El aluvión incluso arrastró una camioneta, ganado y grandes extensiones de cultivos agrícolas.
El funcionario reconoció que la evaluación de daños ha sido compleja, debido a que muchos caminos quedaron destruidos y varias comunidades continúan con acceso limitado.
Historias de pérdida
Entre los damnificados se encuentra Carmen Farfán, comunaria de Chiquiacá Sud, quien perdió su camioneta, herramienta fundamental para su trabajo.
El vehículo fue arrastrado por la crecida de la quebrada La Galana, que se desbordó la noche del viernes alrededor de las 21:00.
“Era mi herramienta de trabajo, ahora me quedé sin movilidad y con deudas en el banco”, relató.
Además de su vehículo, también perdió varios animales de crianza.
Actualmente, Farfán teme regresar a vivir de manera permanente en su vivienda, ante el riesgo de que una nueva crecida vuelva a afectar la zona.
Mientras tanto, durante el día regresa al lugar únicamente para alimentar a los pocos animales que sobrevivieron.
La situación en la comunidad sigue siendo crítica: no hay caminos, no hay energía eléctrica ni señal de telefonía móvil.
Aislamiento
O’Connor desconectada, 300 km de rutas vecinales bajo el lodo mantienen el aislamiento rural
Piden declaratoria de desastre
Desde la Central de Campesinos de Entre Ríos se demandó a las autoridades municipales y departamentales agilizar la declaratoria de desastre, con el fin de activar ayuda del Gobierno nacional.
Dirigentes de la Subcentral de San Diego informaron que las rutas que conectan San Diego Sud, Sivingal y Saladito permanecen intransitables debido a los derrumbes.
Según indicaron, el servicio de transporte se encuentra suspendido desde hace aproximadamente una semana, lo que mantiene a las comunidades prácticamente aisladas.
Ante este escenario, los comunarios solicitaron a la Subgobernación de O’Connor movilizar maquinaria pesada para liberar las vías de acceso.





