Tarija: Sin reglamento no puede aplicarse la Ley de Salud Mental
Con el inicio del consumo de alcohol a los 13 años y altas tasas de suicidio, la falta de reglamentación de la normativa deja a los sectores más vulnerables sin un sistema de prevención
La presidenta del Comité Departamental de Salud Mental de Tarija, Carla Melissa Paredes, informó en una entrevista reciente que la principal meta de la institución será impulsar la reglamentación de la Ley Departamental de Salud Mental y consolidar un sistema de atención integral que priorice la prevención, la detección temprana y el acceso a servicios psicológicos en todo el departamento.
Paredes explicó que la salud mental continúa siendo relegada frente a la atención física, pese a que existen adolescentes y jóvenes que, sin presentar enfermedades visibles, enfrentan procesos de depresión, duelo o crisis emocionales que pueden derivar en ideación suicida. “La salud es integral, física y mental, y necesitamos políticas públicas que aborden ambas dimensiones”, señaló.
El comité está conformado por representantes de juventudes, la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho, organizaciones no gubernamentales, Fiscalía, juntas de padres de familia, organizaciones sociales y el INTRAID, que ocupa la vicepresidencia, con el objetivo de articular acciones a nivel departamental.
Entre las prioridades se encuentra gestionar la reglamentación de la Ley Departamental N° 493 de Salud Mental, promulgada hace un año, responsabilidad que corresponde al Ejecutivo departamental y que permitirá implementar políticas concretas. Asimismo, se promoverán normas municipales que faciliten el retorno de gabinetes psicológicos a unidades educativas mediante programas como “Escuela Sana”, enfocados en la prevención y detección temprana de trastornos emocionales en estudiantes.
La presidenta reveló que estudios realizados por el comité evidenciaron la existencia de adolescentes con ideación suicida que nunca acudieron a un psicólogo ni comunicaron su situación a sus familias, lo que refleja una brecha importante en la atención y la necesidad de fortalecer servicios accesibles.
Otro eje de trabajo será la coordinación con Defensorías de la Niñez para mejorar la atención psicológica a víctimas de violencia y abuso sexual, además de impulsar evaluaciones psicológicas para profesionales en formación en salud, particularmente médicos residentes, con el fin de prevenir situaciones de riesgo emocional.
Paredes también destacó la importancia de que el SEDES Tarija habilite un programa departamental de salud mental que incluya la formación de “centinelas”, profesionales capacitados para identificar tempranamente depresión, ideación suicida y otros trastornos en centros de salud de primer nivel. En ese marco, mencionó la habilitación de servicios psicológicos en centros integrales de Palmarcito y San Antonio, donde se realizan evaluaciones de autismo, depresión, duelo e ideación suicida.
Uno de los proyectos más relevantes será la creación de un Observatorio Departamental de Salud Mental, que permitirá contar con estadísticas reales sobre casos atendidos en hospitales y clínicas, identificando rangos de edad, género y factores de riesgo, manteniendo la confidencialidad de los pacientes. Esta herramienta permitirá diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
Como antecedente, la nueva directiva del comité fue posesionada el 27 de enero en un acto encabezado por el director del SEDES Tarija, Nils Cassón, quien comprometió espacios de coordinación institucional para trabajar en beneficio de la población.
El Comité Departamental de Salud Mental busca consolidarse como un pilar en la prevención y promoción de la salud mental en Tarija, con la meta de reducir los casos de suicidio y mejorar la calidad de vida de la población, especialmente de niños, adolescentes y jóvenes.
Reglamentación
Asamblea exige al Ejecutivo reglamentar la Ley 493, aseveran que la salud mental no requiere grandes recursos
Consumo juvenil y suicidios preocupan
El contexto en el que trabajará el Comité Departamental de Salud Mental de Tarija está marcado por indicadores preocupantes que evidencian la necesidad de acciones urgentes en prevención y atención psicológica. Según el asambleísta departamental Luis Lema, el departamento concentra el mayor número de casos de atención en salud mental a nivel nacional, superando incluso a regiones del eje central del país.
Entre los factores de riesgo más alarmantes se encuentra el inicio del consumo de bebidas alcohólicas desde los 13 años, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar trastornos mentales, adicciones y conductas de riesgo. A ello se suma la elevada tasa de suicidios registrada en el departamento, una problemática que especialistas vinculan con factores sociales, emocionales y de salud pública que requieren intervenciones integrales.
Frente a esta realidad, Lema recordó que hace un año fue promulgada la Ley Departamental N° 493 de Salud Mental, normativa que establece la creación de un sistema integral de promoción, prevención y atención, además de la conformación de un comité interinstitucional. Sin embargo, la falta de reglamentación impide su aplicación efectiva.
El legislador solicitó al gobernador Oscar Montes avanzar en la reglamentación para permitir la operativización de políticas públicas, señalando que la norma está enfocada principalmente en prevención y no requiere grandes recursos económicos.
La ley contempla lineamientos como la protección de derechos de las personas con trastornos mentales, la coordinación con el sistema educativo para detección temprana en estudiantes y campañas de sensibilización para promover la búsqueda de ayuda profesional. La normativa cuenta con respaldo del INTRAID y del SEDES Tarija, pero su implementación continúa pendiente.
Este escenario refuerza la importancia del trabajo que proyecta el Comité Departamental de Salud Mental recientemente posesionado, cuya principal meta es precisamente lograr la reglamentación y consolidar políticas públicas que permitan reducir los factores de riesgo y mejorar la calidad de vida de la población.





