Tarija propone nuevo pacto fiscal para garantizar inversión municipal
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, se refirió a la compleja situación financiera que atraviesan los municipios del país y planteó alternativas para mejorar la captación de recursos, en medio del debate sobre la coparticipación tributaria y el denominado modelo “50-50”, tema impulsado políticamente por Rodrigo Paz.
La autoridad municipal explicó que, en términos generales, si el Gobierno nacional reconociera mayores transferencias —por ejemplo, alrededor de 200 millones de bolivianos— los municipios podrían asumir responsabilidades adicionales como el pago de ítems en salud y parte de la infraestructura educativa, manteniendo aún un margen para inversión pública.
Según detalló, si de esos recursos se destinaran 50 millones anuales al pago de médicos y otros 50 millones a infraestructura educativa, quedarían aproximadamente 100 millones para inversión en barrios y comunidades, lo que permitiría ejecutar obras como asfaltado, luminarias y mejoras en zonas rurales y urbanas.
Torres advirtió que, sin una modificación en la estructura de financiamiento, los municipios prácticamente se quedarían sin capacidad de inversión. En el caso de Tarija, señaló que el presupuesto actual destinado a inversión es de apenas 20 millones de bolivianos para atender a 260 barrios y 78 comunidades, lo que resulta insuficiente.
“La situación es muy difícil. El 80% de los municipios de provincia van a cesar”, afirmó, citando como ejemplo el caso de Yunchará, cuyo alcalde ya manifestó públicamente que la falta de recursos impide sostener la gestión municipal. Indicó que, incluso con un esquema 50-50 de coparticipación, algunos municipios pequeños no tendrían soluciones reales, ya que no generan suficientes tributos como IVA, ITE o IUE.
Ante ese panorama, el alcalde planteó como alternativa analizar la reposición de la Ley de Participación Popular, normativa que distribuía recursos en función de la población y permitía equilibrar municipios grandes y pequeños.
“La ley de participación popular fue una gran ley, porque nivelaba a los pobres con los ricos, es decir, a municipios grandes con municipios chicos”, sostuvo.
Torres también remarcó que los gobiernos municipales no buscan recursos “como cheque en blanco”, sino transferencias con destino específico, tal como ocurrió con el IDH, que estaba orientado a educación, salud y deportes.
Respecto al debate nacional sobre el 50-50, señaló que una solución estructural podría llegar con un modelo federal en Bolivia. Recordó que el propio presidente del país manifestó recientemente simpatía por una visión federal y puso como ejemplo el sistema de Brasil, donde el 70% de los recursos se distribuye entre las unidades autónomas y el 30% queda en el gobierno central, encargado principalmente de defensa y política exterior.
“Todo es posible salvando la forma. Lo único que no se puede hacer es no pensar en nada”, enfatizó.
La autoridad municipal explicó que la caída de los ingresos ha generado un desbalance que afecta programas sociales, obras y proyectos, por lo que insistió en que el Gobierno debe incrementar la asignación de recursos a las regiones mediante coparticipación tributaria, bonos de carbono u otras fuentes.
En la parte final de su intervención, Torres destacó que su gestión logró saldar deudas heredadas y ejecutar obras consideradas imprescindibles, asegurando que la transformación de la ciudad continúa en marcha y que Tarija necesita consolidar ese proceso con estabilidad financiera y continuidad de proyectos.








