Emitieron un pronunciamiento y se declararon en emergencia
Cívicos del Chaco presionan por el Túnel del Aguaragüe
El Ministerio de Obras Públicas y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) gestionan una declaratoria de prioridad para el proyecto, pese al rechazo que hay en las comunidades guaraníes
Los cívicos de Yacuiba, Caraparí y Villa Montes emitieron un pronunciamiento exigiendo que se declare prioridad nacional la construcción del Túnel del Aguaragüe, un proyecto vial que facilitará la conexión entre Yacuiba y Caraparí, pero que es rechazado por los indígenas guaraníes que temen una afectación a las tomas de agua de la Serranía.
A través del pronunciamiento los comités cívicos de declararon en estado de emergencia hasta lograr que el gobierno de Rodrigo Paz promulgue el decreto que viabilice el financiamiento y la construcción de ese proyecto. Anunciaron que están dispuestos a exponer en todos los escenarios posibles la importancia estratégica de la obra, considerada clave para el desarrollo de la Región Autónoma del Chaco.
Según el documento, este proyecto fue planteado hace varios años, sin embargo, no logró avanzar debido a la oposición y el rechazo de algunas comunidades indígenas de la zona.
Proyecto El Túnel del Aguaragüe tendrá una longitud de 1.200 metros y formará parte de la Red Vial Fundamental, facilitará la conexión entre Yacuiba y Caraparí
Pese a ello, los cívicos chaqueños declararon de prioridad regional y departamental la construcción del túnel, destacando que permitirá acortar distancias, reducir tiempos de viaje y mejorar de manera sustancial la comunicación permanente entre las poblaciones del Gran Chaco.
Consideran que los argumentos en contra del proyecto son incompletos y sesgados, y aseguran que el actual trazo de la carretera ya está generando daños a la flora y fauna del área, además de constantes accidentes, derrumbes y embarrancamientos.
“El debate se ha centrado, sin el debido sustento técnico y sin una verdadera visión de desarrollo sostenible, en los supuestos daños ambientales que generaría la construcción del túnel dentro del Parque Nacional Aguaragüe”, sostiene el documento.
Apoyo estatal
El proyecto tiene el respaldo del Ministerio de Obras Públicas y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), porque ayudará a consolidar el corredor Oeste–Sur, conectando a Bolivia con Paraguay, Chile y Argentina, además de vincular de forma directa a Tarija con Santa Cruz y con la Red Vial Fundamental.
El presidente de la estatal caminera, Ernesto Farfán, indicó que la obra dinamizará la economía regional al facilitar el transporte de carga y pasajeros, reducir tiempos de viaje y mejorar la competitividad de Tarija dentro del comercio nacional e internacional.
Farfán detalló que el Túnel del Aguaragüe tendrá una longitud de 1.200 metros y formará parte de la Red Vial Fundamental. Desde la ABC de Tarija recordaron que los estudios técnicos, sociales y ambientales determinaron que la construcción no afectará fuentes de agua ni territorios indígenas, garantizando su viabilidad.
Indígena no cederán por proyecto vial
El rechazo de las comunidades guaraníes que viven en la Parque Nacional Aguaragüe no es reciente. Desde el 2009 han realizado una serie de acciones para frenar la construcción de este proyecto caminero.
La Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) sostiene que la construcción del túnel podría poner en riesgo al menos 41 fuentes hídricas que abastecen a comunidades de Yacuiba, Caraparí y Villa Montes, que de por sí ya son golpeadas por la sequía. Sus dirigentes exigen un diálogo consensuado y estudios más rigurosos antes de avanzar con la obra. Pero, sobre todo, piden el cumplimiento del derecho constitucional a la Consulta Previa e informada.
En agosto de 2025, la empresa Consultora Accidental Aguaragüe y la ABC realizaron la Primera Consulta Pública del Estudio Técnico de Preinversión: Revisión y Actualización del Estudio Túnel del Aguaragüe, con objetivo de socializar las actualizaciones del mismo, puesto que el primer Estudio data del año 2004.
Sin embargo, la explicación no convenció. Los pueblos indígenas temen un daño a las aguas subterráneas, lo que traería consecuencias a su producción agrícola.
“La postura de la nación guaraní ha sido la de cuidar el medio ambiente, el impacto ambiental y proteger la naturaleza que nos rodea. Cualquier consulta debe ser consensuada con los pueblos indígenas y quienes habitamos en el parque Aguaragüe. No nos oponemos al progreso, pero sí velamos por la preservación de nuestros recursos naturales”, dijo Paula Cuevas, Mburuvicha Ñanerëtara de la APG, en una entrevista con Mongabay Latam, dejando en claro que no cederán ante la presión por esa obra.





