Revelan ruptura en la cadena de asistencia
Un mes después, campesinos siguen sin ayuda tras granizadas
La AMT apunta Municipio de Cercado por no activar el protocolo de emergencia, mientras la Gobernación afirma no haber recibido ninguna solicitud de ayuda. Son tres las comunidades afectadas con pérdidas del 80%
Cuatro semanas después de que fuertes granizadas azotaran comunidades rurales de Tarija, los productores agrícolas continúan esperando la ayuda prometida. Los campos siguen cubiertos de pérdidas y los pobladores, sin semillas ni fertilizantes para reactivar su producción. Desde la Asociación de Municipios de Tarija (AMT) explican que la demora se debe a que el Gobierno Municipal de Cercado no emitió la declaratoria de desastre, requisito para que se activen los mecanismos de apoyo departamental y nacional.
Las granizadas que se registraron a mediados de septiembre dejaron severos daños en comunidades como Yesera San Sebastián, San Jacinto Norte y San Andrés, según confirmó la Subcentral de Campesinos de Cercado. En algunas zonas, los cultivos de papa, arveja y maíz quedaron completamente destruidos.
El propio Municipio reconoció que en al menos dos de estas comunidades los daños superan el 80%, y la cuantificación de pérdidas agrícolas sobrepasa los 2 millones de bolivianos.
Con anterioridad, los campesinos habían señalado que necesitaban apoyo inmediato con semillas o abono químico, ya que se encuentran en plena época de siembra y todavía podían reactivar su producción.
La AMT responsabiliza al municipio
La directora ejecutiva de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), Gabriela Vilca, entrevistada por Plus TLT, confirmó que hasta el momento no se activó la cadena institucional necesaria para atender la emergencia. Explicó que, tras un evento climático de tal magnitud, el procedimiento establece que el gobierno municipal debe evaluar los daños y emitir una ley de declaratoria de emergencia para movilizar recursos locales.
Si el municipio no cuenta con fondos suficientes, entonces debe aprobar una ley de declaratoria de desastre, que habilita la intervención del Gobierno Departamental. Si este tampoco tiene los recursos, recién se eleva la declaratoria al Gobierno Nacional para activar la ayuda a través del Viceministerio de Defensa Civil.
Vila mencionó que hasta ahora, ninguno de estos pasos se ha cumplido y que la AMT no ha recibido ningún informe formal con declaratoria departamental para solicitar ayuda nacional.
Un problema recurrente
Vilca advirtió que la falta de planificación agrava la situación de los productores, pues los fenómenos climáticos extremos se repiten con frecuencia en la región.
“Pero más allá, el nuevo gobierno tiene que plantear otro tipo de propuestas en este tema, tecnificar el agro, y otros mecanismos de producción para apoyar a la gente, porque no podemos estar con algo paliativo que todos los años ocurre, cada vez ayuda y ayuda, pero no estamos solucionando nada”, refirió.
La funcionaria anticipó además que, en caso de que se solicite ayuda ahora, esta ya no podrá gestionarse con las actuales autoridades nacionales, sino que deberá ser tramitada una vez que asuma el nuevo gobierno, lo que implica más demoras para las familias afectadas.
El Municipio asegura que trabaja en la asistencia
Por su parte, el subalcalde de Cercado, Silvio Estrada, aseguró que la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) del municipio está trabajando en la evaluación de daños y en la coordinación de apoyo para las comunidades pertenecientes a las subcentrales de Tolomosa y Lazareto, donde se registraron los mayores impactos.
Reconoció que los cultivos más dañados fueron de papa, arveja y maíz para choclo, además de hortalizas de consumo familiar.
Sin embargo, los productores sostienen que el tiempo apremia y que la ayuda institucional llega demasiado tarde frente a la urgencia del ciclo agrícola.
Gobernación dice que no recibió informes
El director de Gestión de Riesgos de la Gobernación de Tarija, Reiner Figueroa, confirmó que a la fecha no han recibido ningún informe por parte del Gobierno Municipal de Cercado para asistir a las comunidades afectadas por las últimas granizadas.
Figueroa refirió que es probable que el Municipio solamente sacó una declaratoria de emergencia municipal que les permita hacer las modificaciones presupuestarias correspondientes, emitir sus gastos y subsanar esto de manera interna.
El retraso en la atención a las comunidades golpeadas por las granizadas deja al descubierto un vacío institucional que se repite cada año: la falta de coordinación y planificación entre los niveles de gobierno. Mientras los campesinos pierden su producción, las gestiones y procedimientos administrativos ralentizan el envío de ayuda.
Gabriela Vilca
AMT
“No podemos estar con algo paliativo que todos los años ocurre, cada vez ayuda y ayuda, pero no estamos solucionando nada”
El debate por el seguro agrario vuelve al centro
Tanto desde la AMT como desde el Municipio, las autoridades coinciden en que este tipo de desastres evidencian la necesidad de reactivar el debate del seguro agrario que proteja a los pequeños productores ante pérdidas climáticas.
El subalcalde de Cercado, Silvio Estrada, reconoció que comunidades campesinas lo están pidiendo nuevamente. Pero los municipios están con presupuestos muy ajustados, y sin recursos es difícil garantizar un seguro sostenible.
Sin embargo, dejó la responsabilidad al Concejo Municipal de Cercado a que pueda tomar esta iniciativa y normar la viabilidad de un seguro agrícola a favor del sector productivo.
Por su parte, la directora ejecutiva de la AMT, Gabriela Vilca, señaló que hay municipios que lo han implementado, pero reconoce que hay deficiencias para poder asistir a las familias afectadas.
“Ocurren estos desastres y la gente pierde todo. (…) luego vamos a los mercados y la gente está pidiendo rebaja, pero los campesinos reconocen que la hoja de costo no les da para seguir produciendo”, manifestó.
La AMT y los dirigentes rurales coinciden en que Tarija necesita una política integral de gestión de riesgos y reactivación agrícola, que no se limite a responder después del desastre, sino que fortalezca la prevención, el aseguramiento y la resiliencia del sector productivo frente al cambio climático.





