Mujeres trabajan al volante, pero no se profesionalizan
Si bien existe un número indeterminado de mujeres que se dedican al transporte público, tanto en la conducción de taxis como de micros y minivanes, cada vez es mayor el número de ellas que se dedican a esta actividad, aunque al momento aún se encuentran invisibilizadas y no existen programas...
Si bien existe un número indeterminado de mujeres que se dedican al transporte público, tanto en la conducción de taxis como de micros y minivanes, cada vez es mayor el número de ellas que se dedican a esta actividad, aunque al momento aún se encuentran invisibilizadas y no existen programas adecuados para profesionalizarse.
El secretario ejecutivo de la Federación de Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Damián Castillo, sostuvo que en el gremio existen muchas mujeres que integran la organización desde hace mucho tiempo atrás, pero en su mayoría son propietarias de motorizados. Son socias, pero eso no quiere decir que conduzcan sus automóviles.
Sin embargo admitió que si bien no tienen un registro exacto de aquellas que laburan en el gremio, existen varias que trabajan en el transporte público, por ejemplo en el servicio interurbano, interprovincial o en radiotaxis, de las que observó que son más responsables y muchas se comprometen con el sector.
Incursión
“La falta de fuentes de trabajo hace que ellas incursionen en el servicio público, aunque no se tiene un registro de cuantas son porque muchas de ellas realizan este trabajo de manera esporádica y son pocas las que asumen esta actividad como una profesión” señaló Castillo, que reconoció que existen muchas de ellas que trabajan en varios sindicatos e instituciones.
“Incluso algunas se encuentran a la cabeza de sindicatos. Por ejemplo, hay una compañera que dirige el sindicato Virgen de Chaguaya ya desde hace varios años, otra trabaja en transporte de El Puente, son más responsables y brindan toda su capacidad al igual que los hombres con un trato que es el mismo”, sostuvo Castillo.
Por otra parte reconoció que en algunos horarios la labor es insegura para ellas, les es complicado trabajar hasta cierto horario de la noche por lo que lo hacen en el día. Donde mayormente se integran son en las empresas de taxis y radiotaxis porque muchos clientes prefieren una conductora mujer por seguridad, especialmente si se trata de transportar a niños a los establecimientos educativos.
Norah Flores, de 38 años, no recuerda cuanto tiempo está en el rubro, pero conduce un minivan en el Sindicato de Transporte Público “San Andrés” que brinda el servicio intercomunal, su ruta va desde Pinos, Bella Vista, San Pedro de Sola, Tolomosa, San Andrés Guerrahuayco, Lazareto y Turumayo, trabaja dese las 06.00 hasta las 18.00 y es la única mujer en el sindicato.
Flores reconoció que no es común que personas de su sexo se dediquen a esta actividad, que existen algunas, pero que lo hacen de manera esporádica, por un tiempo, en caso de necesidad o por reemplazar a sus parejas en casos de urgencia o necesidad, pero les afecta el tiempo para “atender a la familia”.
No existe un programa de certificación para conductoras
La organización no gubernamental “Mujeres en Acción” brinda apoyo para que las personas empíricas accedan a una certificación que avale su profesionalidad en ciertos rubros, pero no es el caso en el campo del autotransporte.
La responsable de Comunicación de la entidad, Celina Tavera, explicó que el Ministerio de Educación brinda ese certificado, pero que solo está dirigido a ocupaciones que ya están estandarizadas como es el caso de las empleadas del hogar, trabajadores en la construcción civil o albañiles, pero que en el caso de las conductoras no hay una regla establecida.
Este certificado está dedicado a personas que se dedican a una ocupación que la aprendieron empíricamente y que desde hace muchos años lo han practicado, pero que no son reconocidos formalmente, en el caso de las conductoras existe el permiso de conducir que se les otorga, pero esto no significa que sean profesionales, por ejemplo, no significa que sepan manejar un automotor de transporte pesado.
“Vinieron conductores varones que preguntaron la manera para certificarse, pero en el caso de las mujeres no es habitual, el trabajo lo realizan de manera esporádica, pueden ocuparse un tiempo, incluso tienen el deseo de manejar y conducir un vehículo de transporte pesado, pero sus condiciones no lo permiten”, explicó.
Detalló que, por ejemplo, cuando les llega la maternidad ya tienen problemas para conducir, si es en el transporte pesado debe ausentarse por más de una semana o un mes, si se trata de transporte público y tienen un niño de meses deben llevarlo consigo, además en caso de emergencias deben reparar el automóvil y “cambiar una rueda es complicado al mismo tiempo que atender a un bebé, y por si no tienen el apoyo de la pareja”.
El secretario ejecutivo de la Federación de Autotransporte 15 de Abril de Tarija, Damián Castillo, sostuvo que en el gremio existen muchas mujeres que integran la organización desde hace mucho tiempo atrás, pero en su mayoría son propietarias de motorizados. Son socias, pero eso no quiere decir que conduzcan sus automóviles.
Sin embargo admitió que si bien no tienen un registro exacto de aquellas que laburan en el gremio, existen varias que trabajan en el transporte público, por ejemplo en el servicio interurbano, interprovincial o en radiotaxis, de las que observó que son más responsables y muchas se comprometen con el sector.
Incursión
“La falta de fuentes de trabajo hace que ellas incursionen en el servicio público, aunque no se tiene un registro de cuantas son porque muchas de ellas realizan este trabajo de manera esporádica y son pocas las que asumen esta actividad como una profesión” señaló Castillo, que reconoció que existen muchas de ellas que trabajan en varios sindicatos e instituciones.
“Incluso algunas se encuentran a la cabeza de sindicatos. Por ejemplo, hay una compañera que dirige el sindicato Virgen de Chaguaya ya desde hace varios años, otra trabaja en transporte de El Puente, son más responsables y brindan toda su capacidad al igual que los hombres con un trato que es el mismo”, sostuvo Castillo.
Por otra parte reconoció que en algunos horarios la labor es insegura para ellas, les es complicado trabajar hasta cierto horario de la noche por lo que lo hacen en el día. Donde mayormente se integran son en las empresas de taxis y radiotaxis porque muchos clientes prefieren una conductora mujer por seguridad, especialmente si se trata de transportar a niños a los establecimientos educativos.
Norah Flores, de 38 años, no recuerda cuanto tiempo está en el rubro, pero conduce un minivan en el Sindicato de Transporte Público “San Andrés” que brinda el servicio intercomunal, su ruta va desde Pinos, Bella Vista, San Pedro de Sola, Tolomosa, San Andrés Guerrahuayco, Lazareto y Turumayo, trabaja dese las 06.00 hasta las 18.00 y es la única mujer en el sindicato.
Flores reconoció que no es común que personas de su sexo se dediquen a esta actividad, que existen algunas, pero que lo hacen de manera esporádica, por un tiempo, en caso de necesidad o por reemplazar a sus parejas en casos de urgencia o necesidad, pero les afecta el tiempo para “atender a la familia”.
No existe un programa de certificación para conductoras
La organización no gubernamental “Mujeres en Acción” brinda apoyo para que las personas empíricas accedan a una certificación que avale su profesionalidad en ciertos rubros, pero no es el caso en el campo del autotransporte.
La responsable de Comunicación de la entidad, Celina Tavera, explicó que el Ministerio de Educación brinda ese certificado, pero que solo está dirigido a ocupaciones que ya están estandarizadas como es el caso de las empleadas del hogar, trabajadores en la construcción civil o albañiles, pero que en el caso de las conductoras no hay una regla establecida.
Este certificado está dedicado a personas que se dedican a una ocupación que la aprendieron empíricamente y que desde hace muchos años lo han practicado, pero que no son reconocidos formalmente, en el caso de las conductoras existe el permiso de conducir que se les otorga, pero esto no significa que sean profesionales, por ejemplo, no significa que sepan manejar un automotor de transporte pesado.
“Vinieron conductores varones que preguntaron la manera para certificarse, pero en el caso de las mujeres no es habitual, el trabajo lo realizan de manera esporádica, pueden ocuparse un tiempo, incluso tienen el deseo de manejar y conducir un vehículo de transporte pesado, pero sus condiciones no lo permiten”, explicó.
Detalló que, por ejemplo, cuando les llega la maternidad ya tienen problemas para conducir, si es en el transporte pesado debe ausentarse por más de una semana o un mes, si se trata de transporte público y tienen un niño de meses deben llevarlo consigo, además en caso de emergencias deben reparar el automóvil y “cambiar una rueda es complicado al mismo tiempo que atender a un bebé, y por si no tienen el apoyo de la pareja”.


