Daza, el candidato antisistema del sistema para la Alcaldía de la “Llajta”
Ramón Oscar Daza Salamanca, expresidente de la Cámara de Industria y Comercio de Cochabamba, se presenta con una propuesta técnica ambiciosa: el “Clima Perfecto”, un modelo que promete transformar a Cochabamba en el corazón productivo de Bolivia.
Ramón Oscar Daza Salamanca no llegó a la política por los caminos tradicionales. Fundador y expresidente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), logró en 2020 lo que parecía imposible: fusionar dos instituciones centenarias que durante 60 años intentaron unirse sin éxito. Ahora, ese mismo perfil de articulador empresarial lo postula como candidato de la Alianza Patria a la Alcaldía de Cochabamba en las elecciones subnacionales del 22 de marzo de 2026.
Su propuesta, bautizada como “Clima Perfecto”, contrasta radicalmente con los programas tradicionales de campaña en Bolivia. No hay promesas de cemento ni obra pública populista. En su lugar, Daza ofrece un modelo de gobernanza del desarrollo basado en tres pilares con nombres en quechua: KALLPA (fuerza productiva), YAN (conectividad estructural) y SUMAJ (bienestar humano).
“Bolivia no es pobre por falta de recursos; es pobre porque la política nunca se organizó alrededor de la producción y la tecnología”, afirma Daza en el documento. Los números lo respaldan: Bolivia tiene un PIB per cápita cercano a los 4.000 dólares anuales, Cochabamba ronda los 3.300 dólares, mientras países vecinos sin mayores recursos naturales superan los 12.000 dólares. “Producimos dos veces y media menos que la región y casi tres veces menos que el promedio mundial. Eso no es una fatalidad económica; es pobreza política”, sentencia.
El “Clima Perfecto” nació, según Daza, “de algo más incómodo que una crisis personal: la lucidez”. El candidato habla de entropía —la ley física que describe cómo todo sistema no coordinado tiende al desorden— para explicar la historia boliviana: “Gas sin industria, regiones productivas sin logística, crecimiento económico sin bienestar duradero. No fue un fracaso ideológico; fue un fracaso de arquitectura”.
El diagnóstico y la apuesta por Santiváñez
El plan coloca a Santiváñez, localidad estratégicamente ubicada entre valles y llanos, como el futuro octavo municipio del eje metropolitano de Cochabamba y sede de las iniciativas productivas y logísticas. “La geografía no negocia”, explica Daza. “Santiváñez está donde convergen rutas, energía y territorio. Los grandes nodos logísticos del mundo nacen donde existe esa convergencia”.

La propuesta incluye objetivos ambiciosos: atraer 3.000 millones de dólares en inversión extranjera directa, alcanzar la electromovilidad total al 2035, crear un centro de datos capaz de albergar hyperscalers como Google o Microsoft, y establecer el bilingüismo español-inglés como política educativa departamental. Todo ello bajo una premisa: tolerancia cero a la corrupción mediante sistemas digitales de trazabilidad.
“La corrupción no se combate con discursos morales, sino con sistemas inteligentes”, sostiene Daza. “En el Clima Perfecto, la ética no es un valor decorativo: es una ventaja económica”.
Las dudas y las respuestas
¿Puede un empresario sin experiencia política gobernar la tercera ciudad más poblada de Bolivia? Daza responde que el problema no es la falta de experiencia política, sino el exceso de mediocridad estratégica. “Reducir la ambición para parecer ‘realista’ es otra forma de rendirse. El Clima Perfecto no es optimismo ingenuo; es ambición con método”.
¿Quién confiaría 3.000 millones en Bolivia, un país con récord de desinversión? “El capital no busca países perfectos; busca entornos previsibles”, argumenta. “Energía limpia y estable, logística eficiente, reglas claras y horizonte de largo plazo reducen riesgo. No prometo rentabilidad milagrosa; reduzco incertidumbre estructural”.
El modelo enfrenta escepticismo sobre su viabilidad. La industrialización con neutralidad de carbono, la electromovilidad sin fabricar vehículos, el bilingüismo en inglés en un país plurinacional: cada promesa levanta interrogantes. Daza responde que “toda transformación estructural parece imposible hasta que empieza” y que la electromovilidad debe entenderse como transición gradual, comenzando por transporte público y flotas institucionales.
El perfil del candidato
Daza encabezó la histórica fusión de la Cámara de Comercio (fundada en 1922) y la Cámara de Industria (fundada en 1938), creando en 2020 la ICAM, institución que aglutina empresas que generan el 43% del PIB departamental, mantienen más de 40.000 empleos directos y contribuyen a la manutención de 140.000 familias cochabambinas.

Durante su gestión promovió tres reformas clave: del sistema educativo, tributaria y del Código de Comercio. También impulsó proyectos como la Zona Económica Especial en el Parque Industrial Santiváñez y la hidrovía Ichilo-Mamoré para conectar Cochabamba con el Atlántico vía el Amazonas brasileño.
Su candidatura por la Alianza Patria, liderada por el presidente Rodrigo Paz, lo coloca en una carrera con 12 contendientes. Entre los más fuertes están el actual alcalde Manfred Reyes Villa (APB Súmate), quien busca la reelección, y otros candidatos como José Carlos Sánchez Verazaín (NGP), Francisco Javier Bellott Montalvo (Soluciones con Todos) y Rocío Molina Travesí (Unidos).
La pregunta de fondo
El “Clima Perfecto” plantea una pregunta incómoda para el electorado cochabambino: ¿están dispuestos a apostar por un modelo técnico de largo plazo en lugar de las promesas inmediatas tradicionales? Daza lo reconoce: “Si tuviera que elegir un solo pilar, sería el bienestar. Sin legitimidad social, ningún modelo económico se sostiene”.
A los escépticos les dice algo simple: “No crean. Observen resultados”. Y sobre la posibilidad del fracaso, asume responsabilidad anticipada: “Si el plan fracasa, la razón principal será la falta de voluntad colectiva. Y sí, esa responsabilidad debe asumirse públicamente. Porque liderar no es prometer; liderar es hacerse cargo”.
El documento cierra con una frase que resume su apuesta: “El legado no es ser recordado como visionario o técnico, sino como alguien que intentó ordenar el futuro”. El 22 de marzo, los cochabambinos decidirán si ese futuro ordenado es posible o si, como tantas veces en la historia boliviana, las grandes propuestas quedarán en papel.
Daza representa la paradoja del candidato del establishment empresarial que se presenta como alternativa al sistema político tradicional. Un técnico que habla de entropía en una campaña donde otros hablan de asfalto y plazas. Un empresario que cita a Adam Smith, Hannah Arendt y Nelson Mandela en un país donde la política se hace en las calles y no en los libros.
Sin duda, el “Clima Perfecto” es una propuesta viable. Queda por verse si Cochabamba está dispuesta a cambiar promesas inmediatas por un plan de largo aliento, si preferirá la audacia técnica a la certeza populista. El 22 de marzo lo sabremos.
En todo el país, miles de candidatas y candidatos compiten por alcaldías y gobernaciones. Sus propuestas, sin embargo, resultan difíciles de distinguir: muchas parecen generadas por inteligencia artificial antes que elaboradas por los propios contendientes y sus equipos.
Ante este panorama, El País ha decidido analizar y visibilizar aquellas propuestas que, por su contenido y rigor, merecen atención de nuestros lectores y futuros votantes. Esta sección responde exclusivamente a decisiones editoriales del equipo de El País. No publicamos contenido promocionado, pagado ni por encargo de candidatos o partidos políticos.
Esta primera entrega analiza la propuesta de un “cochabambino llajtamasi”, tanto por fisionomía como por lenguaje: una visión atípica que articula profundidad cultural quechua con la modernidad digital que atraviesa al mundo entero.
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