Claudia Montenegro fue reconocida como mujer destacada
La jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud
La jefe de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud, Sedes, Claudia Montenegro fue reconocida el pasado 11 de octubre como una de las “Mujeres destacadas” en el área de salud.
Montenegro obtuvo la licenciatura en Medicina General en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca y realizó la especialidad de Infectología en Córdoba, Argentina, tiene una maestría en Medicina Tropical y en Salud Pública en Epidemiología. Actualmente cursa un doctorado en Infectología. Trabaja en el Sedes desde hace diez años y ocupa su actual cargo desde hace cuatro.
Pura Cepa (PC): ¿Por qué eligió especializarse en Infectología?
Claudia Montenegro (CM): “Es una rama que abarca muchas enfermedades infectocontagiosas. Siempre me ha llamado la atención el hecho de vivir en una ciudad que presenta municipios como Bermejo y Yacuiba, donde se engloba la mayor parte de las enfermedades infecciosas a nivel nacional”.
PC: ¿Cómo fue su experiencia personal durante la lucha contra el Covid-19?
CM: “Muy dura. Nunca hemos pasado una situación así, nunca esperábamos pasar una situación tan difícil. Había una sensación de, quizá, no llenar las expectativas. La gente que nos culpaba como si hubiéramos traído nosotros la enfermedad. No entendían que era irresponsabilidad de otras personas. Hemos tenido que perder colegas, parte de nuestra familia de trabajo por la irresponsabilidad de la gente. Sin embargo, lo pasamos, superamos todo. Hemos seguido adelante pese a todos los problemas, tanto por la gente como también por no contar con los medios, recursos e infraestructura. Ninguna parte del mundo estaba preparada. Obviamente, fue duro en un inicio. Ahora ya habiendo caminado en un corto tiempo vemos que no era tan difícil sobrellevar esta enfermedad, quizá golpeaba muy duro por la pérdida de personas, pero si actuamos con responsabilidad podemos salir y eso es lo que la gente de a poco está entendiendo”.
PC: ¿Cuál fue la experiencia del personal de salud frente al Covid-19?
CM: “Fue muy difícil para el personal de salud. Muchas veces es la familia la que hostiga al personal por el miedo de que salga a trabajar y retorne con la enfermedad. Hay gente que dejó su casa, que se fue a vivir a otro lado, a hoteles y centros de aislamiento porque no podía regresar a su hogar. Ha habido mucha susceptibilidad, cosa que en la actualidad ya no hay. Ya no hay prácticamente centros de aislamiento. Todas las personas que enferman la están pasando en su casa. Si se cuidan, se aíslan y llevan medidas de bioseguridad pueden sobrellevar la enfermedad. En el único lugar donde se están viendo personas en centros de aislamiento es en provincias, en Yacuiba, Villa Montes y Bermejo, porque son personas de paso, comerciantes o son personas que no tienen a dónde llegar. En esos casos si hay todavía”.
PC: ¿Cómo Sedes han resguardado la salud mental del personal de salud?
CM: “Tenemos un equipo de psicólogos dentro del Sedes que trabajan en otros programas, también tenemos los psicólogos del Susat en la línea gratuita del Call Center. Se han llevado terapias ocupacionales en algunos momentos. No es alta la cifra del personal de salud afectado psicológicamente. Pienso que de por sí, es un personal muy guerrero. No es la primera vez que pasamos episodios graves, atravesamos casos de dengue y epidemias. Hemos pasado momentos críticos en otras situaciones. No es fácil de derrumbar y es el reflejo de que ha necesitado muy poca contención psicológica”.
“La gente nos culpaba como si hubiéramos traído nosotros la enfermedad. No entendían que era irresponsabilidad de otras personas”.





