Desarticulan red que presuntamente enviaba precursores químicos a Tatiana Marset
Agentes del Departamento Antinarcóticos desarticularon una red criminal que suministraba precursores químicos indispensables para la refinación de droga desde suelo paraguayo hacia Bolivia, de acuerdo a lo que informa el portal ABC Color. Las pesquisas confirman que la carga final abastecía directamente a la estructura criminal encabezada por el capo uruguayo Sebastián Marset.
El despliegue de las fuerzas del orden se concentró en la ciudad de San Lorenzo, a 18 kilómetros de Asunción, en Paraguay, donde se procedió al allanamiento de una propiedad multifamiliar. La intervención estuvo bajo la supervisión de la fiscalía especializada, logrando neutralizar un eslabón clave en la logística narco regional.
En el inmueble intervenido se hallaron 30 tambores de 200 litros con acetato de etilo, solvente primordial para la producción masiva de estupefacientes. Asimismo, los intervinientes incautaron equipamiento industrial como una prensa y un gato hidráulicos, dos moldes rectangulares de hierro y un plástico pequeño con forma de delfín.
Alrededor de las 02:00 de la madrugada, la localización de un camión permitió hallar 29 barriles adicionales. En total, el procedimiento logró la incautación de 59 tambores que contenían unos 11.800 litros de precursores químicos.
El procedimiento policial concluyó con la detención de Hugo Javier Fagúndez Suárez, uruguayo de 52 años identificado como el líder de las operaciones de aprovisionamiento. El sujeto, quien ingresaba de forma clandestina a Paraguay evadiendo controles, mantenía un itinerario sistemático para la compra y despacho del material.
Junto al principal sospechoso cayeron tres ciudadanos locales: el dueño de casa Juan Alcides Morel Ozuna, de 44 años y con condena previa de 6 años por enviar 18 kilos de cocaína en 2010; Luis Andrés Rodrigo Escobar Bodnarinc, de 33 años; y su primo Óscar Rubén Escobar Espínola, de 46 años, con condena previa de 5 años tras ser capturado en 2017 con 6 kilos de marihuana.
La conexión directa con la cúpula criminal
Los datos recabados en la causa exponen un canal directo de comunicación entre Fagúndez y Tatiana Verónica Marset Alba, de 23 años, alias Tati, hermana del capo internacional. La mujer actuaba supuestamente como la receptora y encargada de concretar los pagos correspondientes por los insumos químicos enviados al territorio boliviano.
Esta importante revelación sugiere que la organización criminal no solo comercializaba el producto terminado hacia otros continentes, sino que ya administraba sus propios laboratorios de procesamiento de sustancias. La operativa resultaba sumamente rentable al comprar cada tambor a 700 dólares en Paraguay y venderlo a 2.800 dólares en Bolivia.








