Tarija: Advierten incremento de consumo de alcohol en menores
Un estudio muestra que el alcohol se posiciona como la sustancia con las prevalencias más altas de consumo en todas las áreas metropolitanas. Además, la edad es cada vez menor
La Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) de Cercado, Tarija, la última semana informó que cada semana el personal atiende entre tres a cuatro casos de restituciones de menores que son encontrados consumiendo bebidas alcohólicas. Además, de que paulatinamente baja la edad en la que inician en ese consumo.
Alertan que en los casos en los que existe reincidencia el protocolo manda que se inicie un proceso a los padres, madres o cuidadores.
Cifras
El jefe de la DNA, Waldo Tarifa, indicó que permanentemente existen equipos multidisciplinarios de turno para atender emergencias. Cada semana hay tres a cuatro casos de esta naturaleza, especialmente durante el fin de semana, en circunstancias en que los menores, en particular los adolescentes, están fuera de casa.
“De manera inmediata nosotros nos ponemos en contacto con la familia, primero para saber en qué circunstancias el adolescente sale del hogar y consume alcohol”, refirió.
La secretaria municipal de Mujer y Familia, Nushenka Gaite, también se refirió al tema para dar a conocer algunos de los hechos registrados en las últimas semanas. En particular apuntó al hecho de que los menores involucrados tienen cada vez menos edad.
Escolar: El consumo de alcohol presenta un incremento sostenido conforme avanza el grado escolar
“Hemos tenido distintos casos. Entre los últimos está un menor de 10 años que salió de su casa. Eso nos llama mucho la atención”, mencionó.
Protocolo
En cuanto la DNA recibe un caso el procedimiento manda que se contacte a su padre, madre o cuidador. Se hace una averiguación sobre las circunstancias en las que se produjo el consumo de alcohol, se realiza una conversación informativa y se tramita la restitución.
Tarifa aclaró que también se hace la verificación de si es una primera vez o si existe reincidencia, en este caso amerita el inicio de un proceso. Además, recordó que el Código Niña, Niño, Adolescente sostiene que el cuidado integral de la niña, niño, adolescente es de competencia de los padres y cuidadores.
“Si es un acto repetitivo y el padre o cuidador no asume el cuidado, se aplica la Ley 548 que establece medidas de protección y, a través de una resolución judicial, se conmina a cumplir esas medidas. También se ordena que asista a cursos y talleres para mejorar la comunicación (…) Por ejemplo, un adolescente en consumo fue agredido con un machete. Los padres tienen que asumir su responsabilidad”.
Cifras
El Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Contra las Drogas (OBSCD) publicó un estudio sobre el consumo de distintas sustancias en menores de edad. Los datos fueron relevados en los departamentos del eje troncal del país, pero muestran información coincidente con la situación en Tarija.
Respecto al alcohol señala que “se posiciona como la sustancia con las prevalencias más altas de consumo en todas las áreas metropolitanas”, tanto en las variables del último mes, último año y a lo largo de la vida -durante la minoría de edad-.
El boletín también revela que el consumo de alcohol presenta un incremento sostenido conforme avanza el grado escolar. También se registra el aumento más pronunciado entre todas las sustancias analizadas, que incluyen marihuana, cocaína, inhaladores y tabaco.
Las autoridades de la DNA y la Secretaría de la Mujer coincidieron en mencionar la importancia de las tareas de prevención y convocaron a padres y madres a acercarse al Programa de Fortalecimiento Familiar que tiene el objetivo de mejorar la comunicación y la convivencia en los hogares.
Recomiendan una mayor supervisión a los menores
Nushenka Gaite reconoció las dificultades que atraviesan las familias, en particular las monoparentales, pero recalcó la importancia de supervisar a los menores para conocer con quiénes se relacionan y dónde van cuando salen de casa.
Además, la autoridad llamó a no normalizar el consumo de alcohol en presencia de niños y niñas, como tampoco permitir que acudan a fiestas o eventos en los que haya personas mayores que ellos y que vayan a beber o que puedan incitarlos al consumo.








