Distraer y desviar
Hemos visto, por ejemplo, algunas noticias que repiten con mucha persistencia lo relacionado con un proyecto de construir un ferrocarril interoceánico, o sea que vincule los océanos Atlántico y Pacífico y se discute si ese hipotético tren pasaría por Bolivia o por el Perú.Una obra de esa...
Hemos visto, por ejemplo, algunas noticias que repiten con mucha persistencia lo relacionado con un proyecto de construir un ferrocarril interoceánico, o sea que vincule los océanos Atlántico y Pacífico y se discute si ese hipotético tren pasaría por Bolivia o por el Perú.Una obra de esa envergadura tendría que ser analizada en una instancia de alto nivel, como una cumbre presidencial (que es lo que habrá en Quito) y no quedarse en especulaciones de medios de comunicación ni en coloquios irrelevantes.Los procesos de integración regional, especialmente Mercosur y Unasur están avanzando, pero es inevitable que tengan también contradictores, es decir, fuerzas que se oponen a que se consolide lo que con sincero entusiasmo, muchos consideramos anticipo de la Patria Grande.Un ejemplo elocuente de las acciones que se oponen a la integración es la creación, hace algunos años, de la Alianza del Pacífico, que es un intento de unificar mercados de algunos de los países de la región, (Perú, Chile, Colombia y México), para contrarrestar al Mercosur.Hace apenas unos días, el presidente de Ecuador, Rafaél Correa, denunciaba en un acto público, en Guayaquil, que en su el país “se gesta un proceso de desestabilización similar a los ocurridos en Venezuela y Brasil”.Correa inclusive llamó a esos actos de desestabilización “golpe blando” y luego hizo un llamado a sus partidarios para “defender nuestra revolución. Somos más, somos muchísimos más. Los del pasado no volverán”, aseguró.El mandatario ecuatoriano aseguró también en esa oportunidad que “existe una reconstitución de las fuerzas del pasado articuladas internacionalmente con estrategias de poder y agregó que tienen “la descarada complicidad de la prensa”.Es probable que dentro de unos días, durante la reunión con los otros mandatarios de la región, el presidente Rafaél Correa vuelva a referirse a ese tema, pero aunque no lo hiciera es obvio que para la integración de nuestros países existen aún y existirán muchas dificultades.Aunque parezca extraño, cuando nos enteramos de esas dificultades, recordamos a un personaje de la célebre escritora inglesa Agatha Christie (el detective belga Hércules Poirot) quien cuando investigaba algún caso, lo primero que se preguntaba era ¿A quién beneficia el crimen?Sabemos a quienes beneficia que la integración regional avance, y es a nuestros pueblos, lo que en este análisis tratamos de analizar es a quienes perjudicaría que seamos un actor nuevo y más fuerte en la geopolítica continental.Distracciones y desvíos a nuestro espíritu de integración, no es lo único que debemos evitar, pero es mejor no dejarlos pasar desapercibidos, porque lo que está en juego es nada menos que el futuro de nuestros pueblos.Por eso, vigilar estos procesos, para que culminen pronto y con pleno éxito, es algo en lo que debemos estar comprometidos todos los bolivianos.


