En la lejana Australia
Los medios de comunicación han sido parcos informando sobre esa reunión del G-20 y lo más mencionado fue el retiro anticipado del gobernante ruso, Vladimir Putin, acerca del cual se ha especulado, más que informado realmente.La reunión del G-20 fue en Brisbane y además de representantes de...
Los medios de comunicación han sido parcos informando sobre esa reunión del G-20 y lo más mencionado fue el retiro anticipado del gobernante ruso, Vladimir Putin, acerca del cual se ha especulado, más que informado realmente.La reunión del G-20 fue en Brisbane y además de representantes de los países que los integran, asistieron varios invitados especiales, entre ellos los responsables del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, de la Organización de Naciones Unidas, la FAO y otros.Es que las economías del G20 representan casi el 85 por ciento del producto interno bruto del mundo, 75 por ciento del comercio mundial, y el 65 por ciento de la población del planeta y por eso se ha llamado también “Grupo de los poderosos”Uno de los pocos personajes que no estuvo en Australia fue el Papa Francisco, pero dirigió antes del evento un mensaje al primer ministro australiano, anfitrión de la reunión, pidiéndole que no solo se ocuparan de temas económicos, sino de asuntos sociales muy importantes.Debido a la reserva con que habitualmente se manejan los temas económicos es probable que los temas tratados en Australia tengan una difusión restringida, pero en algún momento se conocerán fuera del ámbito de los especialistas.Lo que se supo es que el cambio climático fue incorporado a la agenda de la reunión (aunque hubo inicialmente oposición a considerarlo) y varios países se comprometieron a realizar aportes para el fondo especializado en el tema que existe en la ONU.El Fondo Verde para el Clima fue creado por la Organización de Naciones Unidas para gestionar las transferencias de fondos a los países más vulnerables al cambio climático, entre los cuales figuran los del Pacífico Sur.Muchas delegaciones y organismos internacionales defendieron las medidas a favor del cambio climático e incluso Japón confirmó un aporte de 1.500 millones de dólares para el Fondo Verde del Clima, un día después de que Estados Unidos aportara 3.000 millones de dólares.Por su parte, la canciller de Alemania, Angela Merkel, pasada la reunión del G-20, advirtió que el cambio climático no respeta las fronteras e instó a los países a comprometerse a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.Unos días antes, en Pekín, los mandatarios de China y de los Estados Unidos también ya se habían comprometido a prestarle más atención al cambio climático, que tiene alarmados a muchos en todo el mundo, alarma muy justificada, por los efectos que todos sentimos en América Latina. De los asuntos económicos y financieros considerados en la reunión en Australia, nos oc uparemos oportunamente, es decir cuando tengamos más información confiable, porque hacerlo ahora sería pecar de eso que hemos cuestionado en muchas ocasione, que es la especulación.


