El clima ingobernable

Bolivia ha sufrido esos extremos climáticos, porque está bajo la influencia de la Corriente de Humboldt, que es la que provoca el fenómeno que resolvieron llamar El Niño porque está muy cerca de la fiesta navideña y se repite cada tres o cinco años, es decir, sin frecuencia regular.Estas...

Bolivia ha sufrido esos extremos climáticos, porque está bajo la influencia de la Corriente de Humboldt, que es la que provoca el fenómeno que resolvieron llamar El Niño porque está muy cerca de la fiesta navideña y se repite cada tres o cinco años, es decir, sin frecuencia regular.Estas alteraciones del clima, si bien son imprevisibles, se puede deducir que su intensidad está relacionada con el calentamiento global, o efecto invernadero, que no es un fenómeno natural porque también está provocado por la acción humana.La contaminación ambiental, provocada por el uso de combustibles fósiles, a la cual hay que agregar la deforestación de enormes extensiones que antes eran selváticas (la Amazonía, como ejemplo) para dedicarlas a “agronegocios”, generalmente de cultivos con transgénicos.Los países que mayor contaminación provocan, son precisamente los que se han resistido a los intentos de la ONU para contrarrestarla, como el Protocolo de Kioto, que pretendía reducir las emisiones de gases contaminantes y otras causas de contaminación.Además de ese Protocolo, se han realizado en la Organización de Naciones Unidas otros intentos para evitar los efectos del calentamiento global, pero  hasta ahora no han tenido efectos reales verificables, sobre este fenómeno que alarma a muchos, pero sigue sin atención formal.Al contrario, la mayor parte de la tierra cultivable, en todo el mundo, está siendo acaparada por esas grandes corporaciones que controlan los agro-negocios y a ese tema se ha referido hace poco inclusive el Papa Francisco, ojalá no haya sido una acción infructuosa.La granizada del viernes, que afectó as Tarija y sus alrededores no es el único fenómeno causado por esa poca atención al clima, las noticias informan de hechos semejantes, como inundaciones en Colombia, sequías intensas en el Brasil y no deben ser los únicos.Aquí todavía estamos a tiempo para prevenir algunos de esos excesos, especialmente las sequías, que en nuestro país han causado tradicionalmente verdaderos estragos en la economía de los campesinos, pero se tiene que actuar con prontitud y con mucha eficiencia.Como el clina no es un fenómenos nacional y los efectos del calentamiento global se sienten y se seguirán sintiendo en varios países, habría que incorporarlo en las agendas de discusión que tienen los organismos de integración, como la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur.A propósito, la próxima cumbre de Unasur está anunciada para el 5 de diciembre, en el Ecuador,  y y ese es un buen escenario para ocuparse también de este tema. Tenemos un poco más de un mes para preparar el respectivo material de discusión.Para no continuar simplemente culpando al cielo por lo que está sucediendo con el clima, porque eso es un comportamiento evasivo que en nada contribuye para mitigar los efectos de estos fenómenos, que en una muy alta proporción son en realidad responsabilidad nuestra


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