Temas para la reflexión
El próximo miércoles, 9 de abril, es día muy especial para los bolivianos, porque en 1952 ese día se inició la revolución que marcaría a vida posterior de nuestro país, no solo por la Nacionalización de las Minas y la Reforma Agraria, sino otros cambios sociales y políticos, que aún no...
El próximo miércoles, 9 de abril, es día muy especial para los bolivianos, porque en 1952 ese día se inició la revolución que marcaría a vida posterior de nuestro país, no solo por la Nacionalización de las Minas y la Reforma Agraria, sino otros cambios sociales y políticos, que aún no terminan.Deberíamos reflexionar, por ejemplo, sobre el Voto Universal, que fue también un producto derivado de esa revolución, porque, hasta entonces, solo una minoría nacional votaba, algo que este año electoral a todos nos parecería inadmisible.La Nacionalización de las Minas, que para muchos de nosotros fue quizás lo más importante de la revolución de abril, no se ha complementado, como debería, con una metalurgia eficiente, ni con el pleno desarrollo de la siderurgia, que seguimos esperando.Pero es evidente que marcó una pauta de recuperación de nuestros recursos naturales, que fue continuada con la nacionalización de los hidrocarburos, para los cuales también esperamos lo que debería ser su complemento natural, la petroquímica con pleno desarrollo.En cuanto a la Reforma Agraria, según informaciones recientes, parece que habrá que hacerla de nuevo, porque existen estudios confiables que indican que Bolivia, en el campo, más que dedicarse a la seguridad y a la soberanía alimentaria, se dedica a los “agronegocios”.“Lo que ahora predomina en Bolivia es la gran propiedad y la gran producción vinculada a los monopolios que controlan el sector en el mundo. Y la pequeña producción, con su biodiversidad, está en vías de desaparición con consecuencias también para la existencia de las comunidades”.Esa afirmación es del Director de CEDIB, Pablo Villegas, quien también aseguró que hoy en día “el modelo consiste en exportar soya, quinua, (basado en una especie de concepción minera de la capacidad agrícola de la tierra) e importar lo que se necesite, sin preocuparse por la soberanía”.Son afirmaciones que se puede ratificar con estadísticas y que imponen no solo una profunda reflexión, sino acciones correctivas inmediatas, porque el buen uso de la tierra es fundamental y para eso se hizo la reforma agraria en 1952. Según una publicación de Probioma (Productividad Biósfera y Medio Ambiente, una organización privada que estudia estos temas “la agroindustria, concentraba en el año 2002 un 60% del valor de la producción agropecuaria y el 2009 pasó a concentrar el 82% debido fundamentalmente a la mayor importancia de cultivos destinados a la exportación, como la soya, maíz, arroz, caña, trigo, algodón, girasol, maní, sorgo”.Son temas que obligan a la reflexión primero, y a la acción inmediata después.


