Reflexiones desde el Cursillo: ¿Abstinencia?
¿Qué comprendemos como penitencia? No significa hacer actos de heroísmo, de extremo sacrificio, sino ofrecer al Señor nuestro esfuerzo, nuestra actitud de unión con El. Con su dolorosa pasión, para expiar de alguna manera nuestros pecados y los de nuestros hermanos.Uno de estos actos que...
¿Qué comprendemos como penitencia? No significa hacer actos de heroísmo, de extremo sacrificio, sino ofrecer al Señor nuestro esfuerzo, nuestra actitud de unión con El. Con su dolorosa pasión, para expiar de alguna manera nuestros pecados y los de nuestros hermanos.Uno de estos actos que nos pide la iglesia es el ayuno y la abstinencia o sea la penitencia.La penitencia es la fórmula para congraciarnos constantemente ya que tantas veces delinquimos contra Aquél a quién ofendemos.Es la muralla contra nuevas recaídas. Es algo así, como el nervio de la vida cristiana.La iglesia nos pide la abstinencia de carne los días viernes de cuaresma, o sea abstenernos de comer carne en el día en que murió Jesús.Pero lo que hoy nos pide la iglesia es que nuestra abstinencia la hagamos con un espíritu cristiano, no solamente por tradición y sobre todo abstenernos de ofender a nuestros hermanos, abstenernos de criticar los errores ajenos, abstenernos de cometer injusticias, abstenernos de los excesos y de todo lo que signifique dañar al prójimo, de todo lo que signifique hacer sufrir a otras personas, porque: ¿De qué nos sirve no comer carne si estamos viviendo de espaldas a Dios? ¿De qué nos sirve seguir un vía crucis, si estamos cargando cruces sobre las espaldas de quienes engañamos, calumniamos, envidiamos?El Señor ya nos lo dice en (Isaías 58-6,7): “¿No saben cuál es el ayuno que me agrada?Romper las cadenas injustasDesatar las amarras del yugo,Dejar libres a los oprimidosY romper toda clase de yugo.Compartirás tu pan con el hambrientoLos pobres sin techo entrarán a tu casaVestirás al que veas desnudo,Y no volverás la espalda a tu hermano”.Sabemos que es lo que le agrada al Señor, sabemos qué es lo que nos pide en todo tiempo, sabemos que nos pide amarnos los unos a los otros como Él nos ama.Ofrezcamos nuestra abstinencia, nuestra oración y nuestra limosna, unidos a la caridad, al amor, a la comprensión.De esta manera podremos vivir esta cuaresma buscando la paz no solo con palabras sino con obras.


