Como en las cuecas

El juzgamiento del ex prefecto de Tarija ha sido anunciado tantas veces que es comprensible que dudemos cuando nuevamente se dice que “esta vez sí” vendrá y los tribunales se ocuparán de sus cuentas pendientes, que son muchas.Mañana comenzará un nuevo mes y, como es natural, comenzarán...

El juzgamiento del ex prefecto de Tarija ha sido anunciado tantas veces que es comprensible que dudemos cuando nuevamente se dice que “esta vez sí” vendrá y los tribunales se ocuparán de sus cuentas pendientes, que son muchas.Mañana comenzará un nuevo mes y, como es natural, comenzarán y terminarán también muchos asuntos y ese tema del ex prefecto seguirá apareciendo en la prensa, en forma crónica, como algo pendiente. Solo en la prensa, porque en los tribunales nada.Debe ser por situaciones como esta, tan repetida y tan anunciada, pero siempre pendiente, que la sabiduría popular acuñó aquello de que “la justicia tarda, pero llega”, pero aludiendo a la justicia divina, porque la humana a veces tarda tanto, que ya no importa que llegue o no llegue.Hace algunos días se supo de un nuevo cargo contra el ex prefecto porque el  Ministerio Público presentó una nueva acusación formal contra Mario Cossío Cortes y otros funcionarios, por la supuesta designación ilegal de personal en la administración departamental.Dio la noticia el fiscal Gilbert Muñoz y recordó que la denuncia fue presentada por el diputado José Yucra Paredes, en abril del 2010, cuando el parlamentario oficialista denunció al gobernador electo por la contratación ilegal de 385 funcionarios en la gestión, cuando asumía como Prefecto.Sobre esa denuncia pesan ya, entonces, cuatro años, pero no es el único acto de gobierno por el que debería responder Mario Abdel Cossío, porque quedan pendientes  otros asuntos  sobre la construcción de campos deportivos, contrataciones en Sedeca, y varios más Hacer una relación completa sería tan largo y tan moroso como  ese proceso judicial, que muchos ya no saben ni cuándo comenzó ni mucho menos cuándo terminará. Si termina algún día.Pero no vamos a dejar pasar lo de la frustrada construcción de la planta para tratamiento de aguas residuales en Tarija, que comenzó precisamente cuando Cossío era prefecto y no tiene señales de que se completará algún día.Allí, en ese proyecto frustrado, el Estado invirtió varios millones de dólares, pero también perdió otros millones de dólares, donados por la cooperación internacional. No importa que no haya habido apropiación ilegal de fondos, se perdieron y alguien debe responder por eso.ES probable, sin embargo, que nada suceda y que dentro de algunas semanas, o algunos meses o quizás de algunos años sigamos escuchando que el ex prefecto será sometido a un proceso judicial y tendremos que seguir esperando.Por eso relacionamos este que podríamos llamar “casi-caso Cossío” con esas canciones folklóricas que anuncian la primerita, la segunda y a veces hasta la tercera, pero nunca la decimoquinta ni la vigésima “y se acaba”.Tememos que este no acabará nunca.


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