A propósito de obispos

Pero no vamos a ocuparnos de la longevidad de los señores obispos, que nos parece cuestión de ellos, y muy respetable, sino de algo mucho más extraño que la muerte de un obispo, como es la destitución de uno de esos personajes de la iglesia católica.Es que se están notando cambios en la...

Pero no vamos a ocuparnos de la longevidad de los señores obispos, que nos parece cuestión de ellos, y muy respetable, sino de algo mucho más extraño que la muerte de un obispo, como es la destitución de uno de esos personajes de la iglesia católica.Es que se están notando cambios en la milenaria historia de la iglesia, donde está actualmente al comando alguien de nuestro vecindario, el Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, nacido en la vecina Argentina y hoy Obispo de Roma, que es como también se lo suele nombrar.Protocolariamente, más que destitución fue la aceptación de la renuncia del obispo de Limburgo (Alemania), Franz-Peter Tebartz van Elst, conocido por su afición al lujo , quien será designado para otro cargo, precisó el Vaticano, según informaciones de prensa confiables.Es decir que el máximo jerarca de la iglesia católica, el Papa Francisco, es muy consecuente con sus sermones sobre la necesidad de cambiar comportamientos para liberar al Vaticano de esa pésima fama de relacionamiento no muy transparente con asuntos del capital.El del obispo alemán es, entonces, uno más de los indicios que ya han caracterizado el mandato de quien llegó al Vaticano desde el otro lado del mundo, con la intención de promover cambios que ya se están comenzando a sentir.Una buena noticia, que no han sido las más frecuentes en la iglesia que es una de las más grandes y una de las más antiguas en el mundo y con relación a la cual las noticias más frecuentes  eran, precisamente, las malas.Por eso, es pertinente conocer un poco más sobre esa destitución, aunque no sea propiamente así como se la llama, pero se entiende que es por “diplomacia”, para lo cual siempre el Vaticano ha sido muy bueno, casi magistral.El obispo, Franz-Peter Tebartz-van Elst, de 53 años, se había embarcado en la construcción de una onerosa sede episcopal, con museo, sala de conferencias, capilla y varios apartamentos privados.Tales obras generaron polémica en torno a la financiación de la renovación y de la transformación del centro diocesano de Limburgo. La explosión del coste hasta los 31 millones de euros en vez de los 6 millones de euros originalmente previstos.Según la prensa alemana, el informe sobre la investigación efectuada era demoledor para el obispo, quien cometió errores de gestión, pero no ha sido acusado judicialmente. En Alemania, la Iglesia católica, como la Iglesia evangélica, se beneficia de un impuesto de culto.Los detalles menores no tienen relevancia, excepto para los expertos en los asuntos religiosos. Para nosotros, otras noticias, como el primer encuentro del Papa Francisco con el presidente Barack Obama ganan notoriedad. Pronto seguramente nos ocuparemos también de eso.


Más del autor