La lógica perversa
A los demás - los que rechazan ese destino manifiesto para imponerse en un mundo que les sea propio y feliz - no les asiste ningún derecho ni siquiera a resistir y menos por supuesto a intentar hacer algo parecido o simplemente declararse independiente. ¿Por qué? Por una sencilla razón:...
A los demás - los que rechazan ese destino manifiesto para imponerse en un mundo que les sea propio y feliz - no les asiste ningún derecho ni siquiera a resistir y menos por supuesto a intentar hacer algo parecido o simplemente declararse independiente. ¿Por qué? Por una sencilla razón: porque el bueno es el Hermano Mayor que cuida y vigila. Los otros son los malos. Mientras haya quienes acepten, ya sea por miedo, conveniencia, ignorancia u otras razones, lo que se presenta casi como designio divino, se seguirá en lo mismo.Así de simple es esta lógica perversa que se manifiesta de múltiples formas, cómo en la reciente encuesta realizada en el principal país responsable de la crisis que se vive en Ucrania. La mayoría de los encuestados, sin tomar en consideración la posible inducción de la respuesta, considera que hoy la gran amenaza son los rusos (¿?). Un resultado que no sorprende a los bien informados porque guarda relación con cuentos de fantasmas y la consabida amenaza externa y de etnias y culturas, que a lo largo de la historia esgrimen imperios e invasores para justificar atrocidades.Pero además ¿qué otra cosa puede esperarse de quienes a diario, a toda hora y lugar ven pantallas con escenas de extrema violencia, en que los villanos siempre hablan otro idioma que convenga? Hasta en temas para niños señalaran algunos. Hoy nuevamente son los otros, los rusos que pasan, en ese particular ranking, al primer lugar.La historia de esta lógica perversa, encomendada no sabemos si por dioses o demonios, es, al decir de Eduardo Galeano, “para salvar a los países que necesitan ayuda. Esa ayuda que ha convertido en los últimos años a Irak, Afganistán, Libia, Siria y otros más (¿y ahora Ucrania y Venezuela?) en extensos cementerios y perfectos manicomios”En cuanto al referendo en Crimea ¿Se le consultó en 1954 al pueblo de esa república autónoma si querían dejar de ser parte de Rusia y pasar a ser parte de Ucrania? Creo que en esta respuesta se encuentra la invalidez de los absurdos y superficiales argumentos de occidente para oponerse a la consulta a un pueblo, mayoritariamente ruso, para que decidida lo que quiere. Un pueblo que además se siente amenazado por una minoría de neonazis y anti rusos que se han hecho del poder en Ucrania luego de un golpe de estado abiertamente apoyado desde fuera con el claro propósito de aislar y debilitar a Rusia.


