A opinar sobre coca
Bolivia había pedido que se despenalizara ese consumo que, por cierto, no es exclusivo de nuestro país, pues el acullico es costumbre arraigada por lo menos en otros cuatro países (Perú, Argentina, Chile, y Ecuador) aunque en proporciones menores de su población. En Colombia, en la Sierra...
Bolivia había pedido que se despenalizara ese consumo que, por cierto, no es exclusivo de nuestro país, pues el acullico es costumbre arraigada por lo menos en otros cuatro países (Perú, Argentina, Chile, y Ecuador) aunque en proporciones menores de su población. En Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta, los nativos la consumen en otra forma, también tradicional: el “poporeo” y es una costumbre ancestral muy respetada, aún por quienes no hacen parte de las culturas originarias de esa sierra.El Gobierno boliviano solicitó que las Naciones Unidas modificaran la Convención Única de 1961. La enmienda propuesta eliminaría la prohibición injustificada de la masticación de la hoja de coca sin que ello afectara al sistema mundial de fiscalización al que están sometidos el cultivo de coca y el proceso químico para la obtención de la cocaína. El período de 18 meses del que disponen los países para impugnar la enmienda solicitada por Bolivia finalizo el 31 de enero pasado, pero anticipándose a la reunión, que será el próximo lunes, ya por lo menos 16 países han dicho que no apoyarán el pedido boliviano y solamente lo respaldarán Colombia, Macedonia, Egipto, Uruguay y Ecuador .Saldrá a relucir seguramente, una vez más, lo ineficiente de la lucha en contra de las drogas, la doble moral de los países consumidores frente a los productores, la conveniencia de los primeros en mantener una supuesta “ guerra” en contra de los narcotraficantes, que lo único que ha logrado en todo este tiempo es incrementar las utilidades de delincuentes muy bien organizados, trasminar a todos los sectores sociales y causar víctimas, muchas víctimas inocentes, y cárcel a quienes no manejan ni controlan el perverso negocio, sino son simples peones de brega en la larga y compleja cadena criminal.Desde dentro de la misma ONU surgieron voces como la de Anand Grover, Relator Especial Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Cuyo reporte presentado en octubre pasado es la declaración más clara hasta la fecha dentro de las Naciones Unidas sobre los daños causados por las políticas de control de estupefacientes y pone en evidencia la necesidad de un cambio fundamental.Es que se impuso siempre, en la ONU, la visión guerrerista de los Estados Unidos, empeñada en criminalizar y satanizar la producción de sustancias sicotrópicas que su propia demanda ávida ha convertido en multimillonario negocio criminal, originando además uno de los mayores problemas de salud pública de toda la historia. La despenalización del acullico será, de todas maneras, tema para muchas opiniones disímiles los próximos días. Encontramos esta de un italiano, director durante ocho años en Bolivia de la agencia de la ONU para estos temas, luego también director de la misma agencia, en Colombia, Sandro Calvani, quien en la presentación de su libro “Coca” escribe: “El hecho de que la bebida más tomada en el mundo y la principal fuente de ingreso hacia la tóxico-dependencia nazcan de la misma “hojita” ya es algo bastante extraño. Pero el medioambiente de la coca, sus aspectos históricos, económicos, políticos y sociales son todavía más misteriosos”.Muchos se ocuparán de eso. Aunque no lo entiendan.


