Egipto afiebrado
Lo que está sucediendo en Egipto, en Túnez, en Sudán, son síntomas de que ese continente, desmenuzado, marginalizado, expoliado, abusado por los poderes colonialistas y neo-colonialistas no soporta más.El síntoma de que el modelo no funciona pudo haber sido percibido hace mucho tiempo. No...
Lo que está sucediendo en Egipto, en Túnez, en Sudán, son síntomas de que ese continente, desmenuzado, marginalizado, expoliado, abusado por los poderes colonialistas y neo-colonialistas no soporta más.El síntoma de que el modelo no funciona pudo haber sido percibido hace mucho tiempo. No digamos que desde 1.952 (año también clave para Bolivia, por cierto) cuando Gamal Abdel Nasser destronó al corrupto rey Faruk y organizó a los militares nacionalista egipcios (algo que también se hizo en Bolivia y que tampoco fue correctamente interpretado), sino en algunas de las pomposas reuniones en Davos, del Fondo Económico Mundial, o sea el club de los “privilegiados” que tienen al mundo en el calamitoso estado en el que ahora está.Acaba de reunirse, precisamente, el foro de Davos y su presidente y fundador, Klaus Schwab, tuvo la desfachatez de decir que “En esta nueva realidad, somos nosotros, las víctimas colectivas, las que deben hacer el futuro más seguro. Y como ni los gobiernos ni las empresas solos podrán superar la complejidad de los desafíos globales, la frontera entre economía y política se va a hacer aún más pequeña”¿Victimas colectivas? Como comentaba el analista Julio C. Gambina: “Es muy curioso cómo se incluye a los victimarios, a los responsables de la crisis entre las víctimas. ¿Quiénes son los responsables de las políticas que llevaron a la crisis, sino el propio sistema financiero y económico internacional presente en Davos desde 1971? ¿Quién empujó y empuja la liberalización de la economía, sino los partícipes habituales de Davos desde sus posiciones de poder?”Entonces, lo de Egipto y otras manifestaciones de malestar social, repudio, rechazo, no es nada nuevo, sino un mal crónico que, más bien, parece estar entrando en su fase terminal.Y no es que confiemos mucho en el otro foro, el Foro Social Mundial, que se reunirá desde el próximo domingo en Dakar y que desde el 2.001 está clamando y alertando sobre esta situación, porque hasta el FSM en alguna medida ya ha sido infiltrado por quienes actúan desde Davos.Por eso hacemos nuestros los criterios de otro analista, Andrés Soliz Rada, quien hace pocos días sostuvo que “Sólo la construcción de las naciones continente de los pueblos oprimidos (el panafricanismo, la nación árabe o la nación latinoamericana) pueden enfrentar con éxito al poder omnímodo de los banqueros, quienes califican de “fascista” al estatismo de los países oprimidos, mientras sus agentes, conscientes o inconsciente, los fracturan mediante el ultra indigenismo y el “foquismo”.Alertados estamos todos. Y de sobra. Por eso, para terminar, apelamos a otro comentario, éste bíblico: “El que tenga ojos para ver que vea, el que tenga oídos para oír, que oiga….”


