Política de precios en GN y petróleo (parte I)
Seguramente se va a discutir sobre los precios que tiene GN (gas natural) boliviano y el petróleo a nivel interno.A ese respecto conviene saber que no hay un “precio fijo” internacional para el GN, como para el petróleo que tiene sus propias escalas de comparación (precio WTI o BRENT)....
Seguramente se va a discutir sobre los precios que tiene GN (gas natural) boliviano y el petróleo a nivel interno.A ese respecto conviene saber que no hay un “precio fijo” internacional para el GN, como para el petróleo que tiene sus propias escalas de comparación (precio WTI o BRENT). Para el GN sus precios son considerados de acuerdo a la región en donde se comercia el mismo, el transporte y condiciones de logística que necesita y las condiciones de contrato, configurando una especie de “mercado” (hub) de libre oferta y demanda en donde se da prioridad a la venta de volumen pactado por tiempo establecido (mercado spot, en donde el LNG liquid natural gas al Continente es el mejor ejemplo de lo que hablamos).En ese sentido el precio del GN boliviano es –relativamente- importante con relación a otros hubs. Por ejemplo el precio de GN rumbo al mercado brasilero está ligado a una fórmula ajustada trimestralmente (fórmula que refleja los precios de una “canasta” de fuels) de manera que como el crudo sube de precio, también eleva el precio del GN boliviano.Estos conceptos son útiles para opinar sobre el mercado del GN a nivel global, continental, regional y del mercado interno en el país.Con esas consideraciones presentes es difícil “regular” precios por Ley de esos commodities altamente demandados en el mercado internacional. Quizá si Bolivia fuera un major key suplidor de gas en el mundo o en el Continente podría influenciar –de alguna manera- en la negociación de precios del GN y sus derivados de valor agregado.Al interior del país, lo que sí es factible es generar políticas fiscales de incentivos que promocionen inversiones en GN y petróleo. Y establecer “niveles” de presión tributaria sobre diferentes mercados y diferentes productos.Por regulación -en anteriores ocasiones- el precio del GN para el mercado interno fue “establecido” por la ex Superintendencia de Hidrocarburos. Por ejemplo cuando en algún momento las compañías productoras comercializaban el GN a un precio “x” (dólar por millar de pié cúbico), y las compañías de distribución para servicio de industrias a lo suplían a un precio “y” (ejemplo, 080 USD/MPC vs. 1.30 USD/MPC). El margen de diferencia destinado a un “Fondo” de desarrollo de redes de gas natural. Aquí un apunte: ¿es conveniente tener más redes o apostar a mayor electricidad generada a gas en termoeléctricas? ¿o ya sería bueno empezar a apostar por la industrialización? Son respuestas que únicamente se van a responder en un escenario en donde se establezcan políticas públicas, una NPE Nueva Política Energética, para el sector, resolviendo el tema energético boliviano de manera estructural. Por ello la insistencia en que haya una nueva LH.Los precios son necesarios para el cálculo de pago de Regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos IDH fijada por LH 3058 y por Decreto Supremo Nº 28223 como 32% de producción fiscalizada en la primera etapa de comercialización, mientras que la alícuota para las regalías y participaciones al TGN que las productoras Petroleras deben pagar está señalada en la LH con 18 % de la producción fiscalizada. Por es por demás obvio que éstos temas van a ser sometidos a profunda modificación con el nuevo paradigma que se inserte en la LH de manera que: regalías, IDH y otros ingresos van a ser redistribuidos entre varias instituciones del Estado.Volviendo a precios: el mercado interno boliviano es tan pequeño, que por escala, no puede arrancar un proyecto de industrialización rentable únicamente para uso interno, todo proyecto y sus respectivos productos deben ser orientados a mercados externos. Vale decir que el precio sí será importante para productos de valor agregado comercializados en mercados externos en donde prevale el tamaño del mercado. Por ello para ser rentable un proyecto de industrialización debe ir “casado” a una intensiva producción, y consecuentemente a un alto proceso de exploración y certificación previas y –definitivamente- a tener buenos precios de compra por demandantes externos de productos acabados (caso diesel vía GTL gas to liquids o productos petroquímicos), de manera que haga competitivo un proyecto GTL cuyos pequeños remanentes cubrirán en demasía el mercado interno demandante de diesel.Para que el GN boliviano sea competitivo debe ser: producido a menor costo, transportado a menor costo, industrializado para mercados objetivos de alto consumo, tener contratos “ancla” por tiempos largos y generar confianza y estabilidad en inversionistas privados. Y lo más importante: generar alianzas estratégicas y joint ventures con multinacionales que tienen propiedad de la tecnología, de patentes de producción y de capitales intensivos para proyectos de industrialización a escala (ejemplo productos petroquímicos de nueva generación producidos a partir del GN).Con relación a los precios del GN, para el caso de las eléctricas, a mayo 2010, se tiene registrado que fue el mayor consumidor de GN. Ciertamente es una demanda estacional. El sector eléctrico es el que “mejor paga” a nivel interno, aunque por debajo del precio fijado para los mercados de exportación. Se calcula en “el punto de entrega” que físicamente es al ingreso de la planta termoeléctrica, para generadoras pertenecientes al Sistema Interconectado Nacional y el precio varía para generadoras pertenecientes al Sistema Aislado, por razones de distancia. Consumió promedio de 3,20 MMM3D (millones de metros cúbicos día), lo que representa el 50% del mercado interno. Aunque el consumo interno general requiere ya 8-9 MMM3D, fue suministrado con menos de 7 MM3D lo que, naturalmente, evitó un crecimiento mayor de la industria en Bolivia. (continuará).*Máster en Administración de Empresas, consultor en sector privado.


