¿Arde África?
Porque si la gasolina aumenta su precios diez por ciento, el transporte no sería raro que no se resigne a aumentar menos del quince por ciento, con lo cual los alimentos básicos – aunque sean transportados en carreta tirada por bueyes – se encarecerán por lo menos el veinte por ciento.Es...
Porque si la gasolina aumenta su precios diez por ciento, el transporte no sería raro que no se resigne a aumentar menos del quince por ciento, con lo cual los alimentos básicos – aunque sean transportados en carreta tirada por bueyes – se encarecerán por lo menos el veinte por ciento.Es que los seres humanos a nada le tememos más que al hambre. Cientos de personajes se han referido a ella. Desde el ruso León Tolstoi quien decía que “Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre” hasta el brasileño Josué de Castro, toda una autoridad en el tema y a quien atribuyen esta frase: “La historia de la humanidad ha sido desde el principio la historia de su lucha por la obtención del pan de cada día”Por cierto, Josué de Castro, que nos dejó los magníficos libros “Geopolítica del hambre” y “Sociología del hambre”, decía también que “África es, en su totalidad, un continente de pueblos famélicos”Y en el África es donde, sin necesidad de gasolinazo, se están sintiendo en este momento los más graves conflictos sociales, concretamente en Túnez y en Egipto, pero con serios indicios de trasminarse a todo el continente. Túnez, o República Tunecina, es un país situado al norte de la costa mediterránea africana y es el país más pequeño del Magreb, bloque político y económico en el norte de África, paralela a la Comunidad Europea, comprendiendo Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez.La superficie de Túnez es de 165.000 km², con una población estimada en 10,3 millones de habitantes. Aproximadamente el 40% de este país está compuesto por el desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura.Los primeros síntomas aparecieron en forma de personas desesperadas que se quemaron ‘a lo bonzo’. Argelia, Marruecos, Mauritania y Egipto vivieron casos similares.Aunque los primeros países prometieron tomar medidas para aliviar las malas condiciones económicas de la población comprando trigo, por ejemplo, para bajar el precio de los alimentos básicos, Egipto negó desde un principio cualquier posibilidad de contagio porque el presidente Mubarak contaba con un dato a su favor: frente a la pequeña Túnez, su país de más de 80 millones de habitantes es igual que la suma de las poblaciones de Marruecos, Argelia, Libia y Jordania. Es miembro del G20 y el principal aliado de Estados Unidos en la zona, que le da una ayuda militar de 1,3 billones de dólares. O, lo que es lo mismo, se cree demasiado grande para caer. Pero la realidad es mucho más terca y con al menos 29 muertos y más de 1.100 heridos hasta ahora, pocos se animarían a pronósticos optimistas.Sin proponérnoslo realmente, nosotros habíamos ocupándonos de hidrocarburos y terminamos hablando de alimentos. Y de hambre. Siempre es así


