Agenda energética para Cochabamba (parte I)
Para el caso de Tarija –región gasífera-, para Santa Cruz y para el Beni, así como también para La Paz he sugerido en su momento la importancia que vía sus Gobernaciones coadyuven al Ejecutivo central en generar políticas públicas coherentes en hidrocarburos teniendo sus agendas...
Para el caso de Tarija –región gasífera-, para Santa Cruz y para el Beni, así como también para La Paz he sugerido en su momento la importancia que vía sus Gobernaciones coadyuven al Ejecutivo central en generar políticas públicas coherentes en hidrocarburos teniendo sus agendas regionales relacionadas al tema.Hoy vamos a insistir en la región de Cochabamba: región productora de crudo, principalmente, cuyos niveles de producción real se han reducido comparativamente a cifras previas a las resultantes en éste periodo de administración estatal.La mayor parte de los líquidos producidos en Bolivia se encuentra asociados a la producción de gas natural, dada la declinación de los campos productores de crudo. Así, del petróleo se obtienen los líquidos para la refinación y provisión de gasolinas, diesel y demás derivados que son para uso exclusivo del mercado interno porque obviamente, en el país no hay capacidad de producción de volúmenes ni de refinación para exportar combustibles (líquidos).Además, la producción de los campos primordialmente petroleros de los que se obtiene a través de la refinación las gasolinas pesadas, como el diesel y la gasolina de aviación, se encuentra en declinación.Veamos: aunque los portales de información de las entidades estatales han sido permanentemente cuestionados por su informalidad en datos, la estatal de petróleo y gas boliviana explica que la producción de crudo –particularmente- en Cochabamba es de menos de 6500 barriles diarios (bpd), contra los 18000 bpd de 2005, siendo anteriormente una región altamente productora de crudo (campos principales: Surubí y Paloma), aunque también aporta a Bolivia con producción de gas y refino de productos, siendo en consecuencia una región energética por excelencia.La reducción de la producción ciertamente contrajo el ingreso departamental, y a éste respecto un gran amigo como el ex asambleísta constituyente Gamal Serjan tiene un estudio muy detallado de la fiscalidad de ingresos por hidrocarburos que valdría entenderlos y conocerlos por autoridades departamentales a objeto de tomar conciencia de lo que podría ser una agenda energética cochabambina.Al reducirse la producción de crudo –porque los niveles de perforación de pozos están llegando a sus límites de comercialidad y están siendo mus costosos en su operación- se requieren tomar medidas geológicas, técnicas y políticas. Geológicas y técnicas porque habrá que analizar si ese pozo es susceptible de mayor producción perforando a mayor profundidad, con mejores herramientas, tecnologías y a menos costos; y se deben tomar medidas políticas porque habrá que ver cuál el norte de la región en el modelo de exploración, producción, comercialización y ahora industrialización de gas –principalmente- y de petróleo.Entonces, al reducirse la producción de crudo habrá menos productos refinados (que permiten obtener gasolina y diesel) y se echa mano a la producción de gas para obtener más líquidos. Cuando también baja la producción de gas hay un doble problema: menos líquidos vía producción de crudo, menos líquidos vía producción de gas.El tema de hidrocarburos es, como siempre coincidimos con otros colegas que estudian el sector, un tema complejo que requiere inmediatamente el diseño de una NPE Nueva Política Energética para Bolivia, una nueva Ley de Hidrocarburos y –ciertamente- por las necesidades de consumo de las regiones y de producción también requieren sus propias “agendas regionales”.El liderazgo político, económico y social de Cochabamba tendría que ser muy incisivo y proactivo en éste tema, aportando con una Agenda Energética Mínima que exija al Estado central: la inversión estatal y departamental en exploración intensiva, la inversión estatal en perforación de nuevos niveles de profundidad, la asociación con pequeñas compañías interesadas en producir pozos de menos capacidad comercial, el upgrade la refinería y la ampliación de la capacidad de producción (al respecto la refinería “Gualberto Villarroel” de Cochabamba produce 46 millones de litros de gasolina y de diesel oil 26 millones de litros).No necesitamos esperar el aniversario regional septembrino para proponer ideas en beneficio de tan importante región como Cochabamba, las ideas y acciones se las debe tomar ahora a principios de año para apuntalar a la región a un nuevo derrotero. Éste análisis continuará en una próxima columna.*Máster en Administración de Empresas, consultor del sector privado en industria, tecnología y energía.


