Dirigente

Se puede dirigir el hogar, una escuela, un movimiento laico, cualquier asociación, una empresa y toda institución que se deba dirigir.Como cristianos debemos acudir al Espíritu Santo, con confianza, con fervor y decir: “Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu...

Se puede dirigir el hogar, una escuela, un movimiento laico, cualquier asociación, una empresa y toda institución que se deba dirigir.Como cristianos debemos acudir al Espíritu Santo, con confianza, con fervor y decir: “Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”, con su fuego “Se renovará la faz de la tierra”.Dios se resiste a los soberbios y a los humildes les da su gracia.Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios para que a su tiempo os ensalce (1P. 5,  1-6)Si el cargo que se te ha confiado desborda tus aptitudes, deja que el otro abra camino.Si no lo vas a lograr, si no tienes la fuerza, ni la capacidad, se humilde y acepta que otro hermano tuyo lo haga.Si el cargo no coincide con tus actitudes, es decir si tus actitudes resultan negativas para esa misión, cambia tu actitud.Si tu cargo exige colaboradores, preocúpate de crear la promoción de quienes puedan ayudarte y remplazarte.Si tu misión ha sido cumplida, ayuda a los más a cumplir la suya, en cambio si la misión de los demás ya ha sido cumplida, llámalos para que puedan echarte una mano en el cumplimiento de la tuya; todo esto hazlo con naturalidad sin teatralidad, sino con la naturalidad de quien solo está haciendo lo que debe.No olvides que un cargo se obtiene por nombramiento, pero la autoridad precisa para el desempeño del cargo, solo se merece conquistándola a pulso.Si no inspiras admiración con el testimonio de tu vida, no eres digno del cargo; y para inspirar admiración, hay que ser admirable. ¿Cómo? Siendo correcto, justo, comprensivo, afable, simpático en el trato, sencillo y estar capacitado.Tu falta de honradez, de dedicación, de responsabilidad, estará mermando tu prestigio y el prestigio de la institución que representas.Mal está que no quieras arrimar el hombro, pero tampoco está bien que quieras hacerlo todo personalmente.Más interesante que levantar un edificio, es crear una generación de arquitectos que pueda levantarlos a cientos.Un dirigente debe saber, debe querer, debe actuar, pero además debe hacer que los otros sepan, que los otros quieran, que los otros hagan.Lo importante no es dar la orden, sino lograr que la orden sea ejecutada, más importante que dar una orden es conseguir que no sea preciso darla.¡Necesitas de los demás!Cristo ha querido necesitar de todos: de los tullidos, de los cojos, de los ciegos, los pobres, de los lisiados que lo rodeaban con las alforjas vacías por los caminos, también fueron llamados a sentarse a su  mesa.Jesucristo confió a unos hombres, a unos pobres hombres el magisterio, el gobierno, la santificación de las almas y no tenía demasiadas garantías que las cosas le fueran a salir medianamente bien; y tú no menosprecies a nadie.Un dirigente debe estar presente siempre en todas partes, la presencia es irremplazable en orden a la eficacia.El ideal de un dirigente no está en mandar; sino en lograr el objetivo, mandando lo menos posible.Ello no significa que nadie tenga que sentirse responsable de nada, la falta de autoridad, suele ser más perjudicial que el exceso de autoridad.Pero si alguna vez te toca dirigir…hazlo sin arrogancia, con caridad y recordando que no sabe mandar quien no sabe obedecer.Si criticas a los de arriba, das a los de abajo la piqueta que necesitan para derribar tu autoridad.Si tienes éxito acuérdate de dar gracias a Dios, el envanecimiento es postura de almas superficiales, envanecimiento significa vano, vacío.Debemos dirigir en y con la presencia de Dios.

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