Lo mismo Luisiana que Aguaragüe
Expliquemos un poco por qué habríamos querido estar allí: Autoridades federales y de Luisiana discutieron acaloradamente el viernes por las labores de limpieza de las marismas contaminadas con petróleo, durante una visita a una zona que sigue dañada, ocho meses y medio después de la...
Expliquemos un poco por qué habríamos querido estar allí: Autoridades federales y de Luisiana discutieron acaloradamente el viernes por las labores de limpieza de las marismas contaminadas con petróleo, durante una visita a una zona que sigue dañada, ocho meses y medio después de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de México.Funcionarios del estado y del distrito de Plaquemines llevaron a representantes de los medios de comunicación a una gira por bote en la bahía de Barataria, donde el petróleo sigue inundando las zonas pantanosas. Las marismas son importantes para la costa de Luisiana porque protegen la costa de huracanes y sirven como criadero para la vida marina.En la fotografía que acompaña la noticia se puede ver al presidente del distrito de Plaquemines, Billy Nungesser, ante reporteros, mientras hacía gestos con su mano enguantada cubierta de petróleo.Y tuvo – Nungesser – expresiones muy duras: “Es el mayor encubrimiento en la historia de Estados Unidos”, dijo y agregó, refiriéndose a las autoridades federales que tienen que poner solución a la catástrofe: “Es como si estuvieran metiéndose a la cama con BP”. Claro. Eso no es Nigeria, ni Sudán, ni el parque Aguaragüe, en la remota Tarija. Eso es Louisiana, uno de los estados de la Unión donde se están percatando “en carne propia”, de que las corporaciones petroleras son desalmadas, sin importar donde estén explotando los hidrocarburos.Es probable, solo probable, que allí no le echen polvo de olvido al asunto. Que los daños causados por el derrame, que muchos calculan en más de 100.000 millones de dólares, sean finalmente resarcidos y que no terminen las auditorías engavetadas, como aquí, en Bolivia, para nuestra vergüenza.¿Y por qué creemos que allí la estricta aplicación de la justicia es solo “probable”? Pues porque esas corporaciones petroleras, tradicionalmente, son las que más aportes hacen a las campañas electorales presidenciales y de congresistas, son las que más dinero invierten en cabildeo para que sus marrullas pasen en los círculos del poder político, son las que siempre buscan buenas relaciones con los medios de comunicación. Es decir, saben muy bien el significado de Bussines y public relations.Por eso es que a las marismas de Luisiana no se descarta que en última instancia les toque lo mismo que al parque natural Aguaragüe.Pelear contra las corporaciones petroleras se está pareciendo cada vez más a pelea de tigre con burro amarrado. Aun en el caso de Luisiana que, por supuesto, en este caso no es el tigre.


