Hay buenas noticias

“A la fecha tenemos 179 millones de dólares colocados en el mercado a pequeños productores urbanos y rurales haciendo incidencia principalmente en un 73 por ciento de clientes agrícolas, es decir, estamos apoyando de manera directa todo lo que significa la seguridad alimentaria” y...

“A la fecha tenemos 179 millones de dólares colocados en el mercado a pequeños productores urbanos y rurales haciendo incidencia principalmente en un 73 por ciento de clientes agrícolas, es decir, estamos apoyando de manera directa todo lo que significa la seguridad alimentaria” y organizaciones asociativas”Esa es buena noticia porque esta demostrado, en varios países, que los productores pequeños y medianos tienen más eficiencia a la hora de optimizar las inversiones. Son, además, mucho mejores generadores de empleo que las mega empresas.Pero la buena noticia no está solamente en la cuantía de los créditos que el BDP tiene colocados en el sector que más se los merece, sino que allí es donde está notoriamente baja la mora para amortizar los créditos.“En toda la parte occidental se tiene porcentajes mínimos de mora porque estamos hablando de mora del cero por ciento hasta cuatro cinco por ciento y (en) regiones donde no hay tanta cultura (del crédito) tienen mayor porcentaje que pueden llegar a niveles de 10 y 15 por ciento”Ahí tocó un punto neurálgico: La cultura de crédito. En economía y en finanzas se entiende por crédito la confianza que se tiene en la capacidad de cumplir, en la posibilidad, voluntad y solvencia de un individuo, por lo que se refiere al cumplimiento de una obligación contraída. Pero esa credibilidad tiene que ser recíproca. Es decir, el prestatario tiene también que creer en el prestamista. Y esa credibilidad se puede construir.Los pequeños empresarios, principalmente del sector productivo, necesitan capacitación en el manejo de los recursos financieros. No solamente la tradicional contabilidad, sino análisis contables que les ayuden a manejar con eficiencia insumos, inventarios y todos los componentes de su sistema empresarial, que no por pequeño deja de ser complejo.Ahí puede el BDP redondear y optimizar sus servicios, motivando y si es el caso actuando directamente en la capacitación de sus clientes. Hubo hace algunos años en Bolivia una institución que se creó precisamente para formar mano de obra específicamente capacitada para la pequeña y la mediana industria. Se llamaba así: Formación de Mano de Obra, FOMO, pero periclitó en la dictadura banzerista. El país está en mora de revivir y modernizar esa función tan importante para el sector productivo.Lamentarnos del contrabando y del comercio informal crecientes, es equivalente a maldecir la oscuridad. Y por supuesto que todos nos lamentamos. También nosotros. Pero que bueno sería, al mismo tiempo, encender algunas velas.


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