¿Qué hacemos con el clima?

Las noticias internacionales nos hicieron saber, también, que tuvieron que cerrar aeropuertos de Francia, Alemania, Polonia, Portugal y Reino Unido, dejando a miles de pasajeros varados.Las bajas temperaturas en Inglaterra batieron récord de hasta 26,5 grados bajo cero, y provocaron la muerte...

Las noticias internacionales nos hicieron saber, también, que tuvieron que cerrar aeropuertos de Francia, Alemania, Polonia, Portugal y Reino Unido, dejando a miles de pasajeros varados.Las bajas temperaturas en Inglaterra batieron récord de hasta 26,5 grados bajo cero, y provocaron la muerte de 11 personas por hipotermia. Solo en Polonia, donde las temperaturas batieron récord de hasta 33 grados bajo cero, la cifra de fallecidos ascendió a 18 en los primeros días de diciembre.Más cerca de nosotros, en Colombia, los damnificados por derrumbes, aludes, inundaciones y otros hechos resultantes de las intensas lluvias, pasaron ya del millón y medio de personas y los muertos por estas mismas causas pasan de 250.Pero volvamos a “lo nuestro”: En los últimos días de noviembre, el municipio de Uriondo sufrió una fuerte granizada. Las comunidades más lastimadas son Ancón Chico, San Isidro, Calamuchita y Pampa la Villa, las cuales ya padecieron los efectos de un fenómeno similar el 21 de octubre.Un informe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advierte que diciembre se caracterizará por el exceso de precipitaciones pluviales en el trópico de Cochabamba, en los valles cochabambinos y chuquisaqueños y en el extremo sudoeste del departamento de Potosí.Llama la atención el hecho de que entre las regiones donde se registrará más lluvias estén los municipios de Llica, Tahua y San Pedro de Quemes, en el extremo sudoeste de Potosí,  una zona caracterizada por su clima seco. Y para el Chaco se pronostica sequía, para no variar, porque allí la sequía en 2010 se prolongó incluso desde el mes de marzo, causando daños a la producción agropecuaria, además de poner en riesgo la seguridad alimentaria de las familias.Como inventario de desastres es suficiente, porque las causas sabemos cuáles son: un cambio climático provocado principalmente por la emisión de gases de efecto invernadero, entre los cuales los más copiosos son los resultantes de la combustión de combustibles fósiles.Pero reemplazar esos combustibles con los mal llamados “bio-combustibles” es un remedio peor que la enfermedad, porque la producción de esos que deberían llamarse “necro-combustibles” ya está causando desequilibrios en varias regiones, incluido el oriente boliviano y amenaza la seguridad alimentaria de millones de seres humanos, especialmente en Latinoamérica, donde ya afecta la oferta del fundamental maíz.Sobre esto se debía comprometer soluciones en Cancún, pero los países industrializados no quieren. Lo cual no es raro, porque ya George W Bush se había opuesto a ratificar el protocolo de Kyoto, por razones “financieras” y ahora es probable que con relación a ese protocolo en Cancún se retroceda, en vez de avanzar.Definitivamente, la cuestión parece que no se arreglará en “cumbres”. Tendrá que ser la sociedad civil, el pueblo, el que asuma su responsabilidad y actúe. Y lo hará, aunque nadie puede por ahora adivinar cómo lo hará.


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