México aún pendiente del derrame
El titular del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Federico Graef Ziehl, explicó que se tiene que tomar en cuenta que por naturaleza en esas aguas podría haber desde antes presencia o evidencia de algunos hidrocarburos.Indicó que existen fisuras...
El titular del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Federico Graef Ziehl, explicó que se tiene que tomar en cuenta que por naturaleza en esas aguas podría haber desde antes presencia o evidencia de algunos hidrocarburos.Indicó que existen fisuras “naturales” de petróleo que pueden salir normalmente, y se tiene que determinar cuál es la sustancia que corresponde al derrame de crudo accidental.Lo anterior, precisó, se puede conocer porque desde 2007 el CICESE trabaja para Petróleos Mexicanos (Pemex), en el análisis de las corrientes marítimas en el Golfo de México, a fin de conocer su impacto en la posible explotación del crudo en aguas profundas, ya que en esa zona hay yacimientos.Graef Ziehl señalo que el petróleo derramado por la plataforma de British Petroleum podría ser transportado por la Corriente de Lazos, que genera remolinos grandes de 300 kilómetros de diámetro.Se trata, dijo, de corrientes que no representan riesgos a la navegación ni a la población, porque es la forma natural en que corre el agua en esa zona, pero su fuerza impacta las orillas de Tamaulipas y Veracruz.‘El movimiento del agua arrastra todo lo que el mar lleva consigo, incluido resabios del derrame de crudo... De haber daños, pesquerías, mamíferos marinos, aves y la cadena alimenticia marítima podía verse afectada, ojala que el efecto sea mínimo”, apuntó el investigador.El CICESE es la institución que encabezó la expedición de expertos para determinar los daños ecológicos por el derrame del crudo en el mar y las costas del país.La evaluación del derrame fue elaborada por seis instituciones de educación superior entre ellas, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), que por 20 días exploraron y recolectaron muestras de agua a diferentes profundidades en el Golfo de México.Los especialistas estudiarán el zooplancton y plankton, así como sedimentos marinos localizadas hasta a más de tres mil metros de profundidad.En otro tema, Federico Graef, recomendó la creación de programas nacionales de monitoreo marítimo para tener el pulso correcto de lo que pueda suceder con respecto a las afectaciones por el cambio climático en las zonas costeras del país.


