Bolivia minera

Supimos de un interesante foro “Minería y Sociedad”, realizado hace poco por la Universidad de San Juan, en la Argentina, al cual asistieron expertos de muchos países. No pudimos confirmar si estuvo presente alguno boliviano. Si no fue así, sería lamentable, porque es insólito que no...

Supimos de un interesante foro “Minería y Sociedad”, realizado hace poco por la Universidad de San Juan, en la Argentina, al cual asistieron expertos de muchos países. No pudimos confirmar si estuvo presente alguno boliviano. Si no fue así, sería lamentable, porque es insólito que no estemos, así sea con una presencia modesta, en donde se va a discutir sobre la minería, su presente y su futuro.Comentando esa reunión, Sergio Carpenter, Presidente del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico, toca algunos tópicos que amerita profundizar luego y que por ahora vamos a tratar muy por encima.“Esa cordillera esplendorosa, esa fecunda roca vertical andina está en el centro del debate público, - dice Carpenter- Es que enormes inversiones privadas extranjeras han puesto el ojo allí con un decidido interés por arrancar sus frutos y llevarlos al mercado. Y esta vez .a sociedad tiene que enfrentarse cada vez más con la. mega minería, que es la que muestra en este momento la mayor agresividad empresarial y la que también puede provocar no solo desastres ambientales inéditos, sino conflictos sociales de una nueva dimensión.Se vuelve cada vez más frecuente la minería a cielo abierto, que es un fenómeno relativamente reciente, que se abre camino esencialmente desde la década de los 70. El avance tecnológico posibilitó la explotación de minerales presentes en bajas concentraciones. La minería del oro a cielo abierto, por ejemplo, utiliza cianuro, agua y energía en forma intensiva, además de enormes cantidades de explosivos. En América latina, y Bolivia no es la excepción, existe una oleada de inversiones mineras que focalizan el objetivo en los metales y también en minerales cono el litio, tan necesarios en las industrias tecnológicas de punta.Según el análisis de otro experto en el mencionado foro, lo que está en juego es la trasgresión de los límites biofísicos, de la mano de un modelo extractivista de enclave, donde el “negocio” no se queda en nuestras tierras sino se muda a las economías desarrolladas. El contexto es un patrón de acumulación de capital que exige que los ciclos de consumo sean cada vez más rápidos, y por ende exigen más y más minerales.Las explotaciones mega mineras, entre otros, generan serios problemas con el agua. No sólo con el derecho humano al agua potable sino con la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos. El concepto agua-vida debe estar por encima del agua-economía, además para usos productivos legítimos Nosotros, con el litio, con el hierro, con cualesquiera de los ingentes recursos mineros que Bolivia tiene, deberíamos estar en la vanguardia no solo regional sino global  y rediseñar la minería a fin de que hasta el último detalle sea consecuente con los grandes intereses nacionales y particularmente con los intereses ciudadanos.


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