Iglesia pueblo de Dios

Son mas de 2.000 años que la humanidad camina siguiendo las huellas del Maestro y tratando de cumplir su mandamiento, el único que lo engloba todo, es decir el mandamiento del amor que nos abre la ruta de la vida para no equivocar el camino, ese mandamiento es la luz que nos alumbra, es la...

Son mas de 2.000 años que la humanidad camina siguiendo las huellas del Maestro y tratando de cumplir su mandamiento, el único que lo engloba todo, es decir el mandamiento del amor que nos abre la ruta de la vida para no equivocar el camino, ese mandamiento es la luz que nos alumbra, es la brújula que nos guía, porque si se ama ya no se puede ser egoísta, ni injusto; alguien dijo:  “Ama y haz lo que quieras” y es verdad, en el amor no cabe la maldad.Esta iglesia de Jesús va creciendo y cada día se va abriendo más el horizonte porque surgen nuevas formas de ser iglesia, a partir del Concilio Vaticano II, se abre el panorama para todo el Cuerpo de Cristo, es decir, para la iglesia pueblo de Dios, porque los laicos se acercan como protagonistas en las diversas actividades de la iglesia.Conocemos muchos movimientos laicos, agrupaciones que buscan mas de cerca el camino de la salvación y el engrandecimiento de la iglesia a través de la evangelización, para esto es necesaria la unidad que hermana a todos los fieles, para esto se debe pedir la asistencia del Espíritu Santo y toda actividad emprenderla con la confianza puesta en la oración compartida, alimentada con la palabra de Dios que revitaliza y purifica la religiosidad popular y que lleva a asumir el compromiso de transformar la realidad personal y social. Todos los cristianos debemos vivir nuestro cristianismo de la forma más coherente posible, que no exista en nuestras actitudes, en nuestras decisiones, en nuestras manifestaciones, una contradicción entre lo que vivimos y lo que creemos.La búsqueda de la verdad nos lleva a la búsqueda de Aquél que es la verdad, la búsqueda de la vida, de la verdadera vida temporal vivida con fe y de la vida eterna, nos lleva a buscarla en Aquél que es la vida misma y para esto buscamos el camino, el verdadero, el que nos llevará sin desvíos a la meta, y es El Maestro de Nazareth, porque El dijo:”Yo soy el camino, la verdad y la vida”.Toda la iglesia de Cristo debe buscar el engrandecimiento, la santificación, pero para esto es necesario conocer más su palabra, acercarse y recibirlo en la Eucaristía.Debemos hacer de nuestra iglesia, una iglesia que se hace pueblo, para lograr que nuestro pueblo comience a sentirse iglesia. De esta forma, hacernos y sentirnos parte de ella, aceptar nuestras obligaciones y disfrutar de nuestros derechos como hijos de Dios y miembros vivos del cuerpo místico de Cristo.Los laicos son motivo de alegría y de esperanza, son focos de evangelización, luz que ilumina al mundo con la palabra de Dios, son motores de liberación y desarrollo, al buscar la justicia para todos como el verdadero camino que nos lleva hacia Dios.El Papa Juan Pablo II dijo sobre los movimientos laicos: que son como “Un signo de vitalidad de la iglesia, instrumento de formación y de evangelización, un punto de partida válido para una nueva sociedad fundada sobre la civilización del amor”.Los laicos tenemos que aceptar el desafío de trabajar unidos porque somos esperanza de la iglesia y debemos ser un reflejo con nuestra vida, de la realidad de la iglesia como familia de Dios.


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