De izquierdas y derechas
Porque el concepto de izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que considera prioritario “el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos o derechos sociales”, frente a intereses netamente individuales (privados) y a una...
Porque el concepto de izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que considera prioritario “el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos o derechos sociales”, frente a intereses netamente individuales (privados) y a una visión tradicional de la sociedad, representados por la derecha política. Este comentario no tiene que ver específicamente con lo que un ex alcalde paceño planteaba ayer en Tarija, quien hizo tal auto denominación de “izquierda”, para referirse a su movimiento político. Esa es solo una coyuntura que aprovechamos para recomendar la lectura de “Enajenación y Nacionalización del Socialismo Latinoamericano”, de Roberto A. Ferrero, porque es una investigación muy cuidadosa y muy bien documentada precisamente sobre eso: sobre algunas “izquierdas” latinoamericanas, que en la práctica no fueron sino desafortunadas y desatinadas réplicas de movimientos socialistas europeizantes.Ferraro, en lo que corresponde a Bolivia, señala que “el papel del estalinismo –emboscado en el Partido de Izquierda Revolucionaria, (PIR) de José Antonio Arce - fue mucho más siniestro. Aquí (en Bolivia) gobernaba, en alianza con el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Paz Estensoro, la juventud militar nacionalista que había llevado al poder al Mayor Gualberto Villarroel… Ellos (el PIR y sus aliados motorizaron el sangriento golpe contrarrevolucionario del 21 de julio de 1.946”.Más explícito, imposible. Lo cruelmente paradójico es que mientras los estalinistas criollos actuaban con semejante despiste, su icono, José Stalin, le decía al embajador argentino Leopoldo Bravo, en una entrevista: “Cada día veo más claro que el único camino que les queda a las naciones de América Latina es unirse en una federación para resistir con más probabilidades de éxito los embates de las potencias capitalistas”.Hay mucha distancia entre un investigador como Ferraro y su obra tangible, y las declaraciones al desgaire de cualesquiera “izquierdistas”.En el caso del personaje que visitó Tarija y que sirvió de pie para este comentario, más importante que rótulos o membretes ideológicos desvaídos es que quede muy en claro lo que se está comentando sobre obras públicas en su administración en la Alcaldía de La Paz. Por cierto, el SIMOP, ese sistema de monitoreo de obras públicas al que hemos mentado tantas veces aquí, estaba investigando ese tema, pero repentinamente se silenció. De eso, más bien, tendríamos que estar pendientes.


