Ley de promoción económica del municipio de Tarija y la provincia Cercado

Ya hemos mencionado que para las autoridades locales, el sector productivo está representando únicamente por la actividad agropecuaria y a ella se han destinado hasta ahora todos los esfuerzos financieros para patrocinar su desarrollo; también dijimos que eso no está mal, por el contrario,...

Ya hemos mencionado que para las autoridades locales, el sector productivo está representando únicamente por la actividad agropecuaria y a ella se han destinado hasta ahora todos los esfuerzos financieros para patrocinar su desarrollo; también dijimos que eso no está mal, por el contrario, favorece a la población con productos agropecuarios de bajo precio en abundante cantidad y es fuente de materia prima para ulteriores procesos de transformación; lo que sí está mal es que no se siga adelante y no se auspicie también el desarrollo industrial que debe transformar esas materias primas en productos elaborados, con incorporación de valor agregado, generación de empleo permanente y que, adicionalmente, produzca tributos para las arcas fiscales. Los que estamos comprometidos con la producción en nuestro medio, solemos hablar de las “condiciones de entorno”, que no son las características particulares de la región que favorecen el desarrollo de la industria o se oponen al mismo. Entre los factores favorables podemos mencionar en primer lugar nuestra vecindad con la República Argentina, a veces es necesario hacer notar que los doscientos kilómetros que nos separan de la frontera por Bermejo, siendo carretera asfaltada, pueden ser cubiertos por los camiones de alto tonelaje en un tiempo no mayor a 4 horas; y por la ruta a Villazón, seguramente en 6 ó 7 horas. Todo el norte argentino es un mercado potencial para la producción tarijeña ya que están más cerca de nosotros que de los centros industriales de su propio país, representados por Tucumán, Córdoba o Buenos Aires. Otro factor a considerar es que tenemos un aeropuerto que con las gestiones oportunas y eficientes de nuestras autoridades, puede volver a ser catalogado como aeropuerto internacional, lo que constituye una importante ventaja comparativa cuando hablamos de la radicación en el territorio de la provincia Cercado de empresas extranjeras. No se puede dejar de mencionar el clima de nuestra tierra, con temperaturas tolerables tanto en invierno como en el verano, no se registran vientos tempestuosos, no conocemos huracanes, inundaciones ni sismos y, créanme que los empresarios extranjeros sí valoran estas condiciones en su real dimensión. Finalmente convengamos en que el precio de la tierra en el territorio provincial, sobre todo en el área rural, no es muy alto en comparación con otros distritos, lo que sin duda será un importante estímulo a la hora de decidir la radicación de las empresas industriales. Pasamos a considerar brevemente las condiciones que se oponen al desarrollo industrial en nuestro medio: en primer lugar se nota una ausencia total del apoyo del sector público, ya dijimos que sólo visualizan el sector primario de la productividad. El acceso a créditos de fomento, no pasa de ser un espejismo, la banca de segundo piso establece que los rendimientos económicos de la empresa en funcionamiento deben ser suficientes para pagar las cuotas del crédito si es que el proyecto fracasa, eso equivale a pagar las cuotas de un camión Volvo con las utilidades que produce un taxi. En segundo lugar, los servicios no tienen una categoría de fomento industrial, así la energía eléctrica y el agua potable incrementan la tarifa con el consumo; el gas mantiene tarifa fija pero no premia el consumo mayorista con algún descuento. Esto se contrapone a las economías de escala, pues a mayor producción corresponde mayor costo, cuanto debería ser al revés. El Gobierno Municipal cobra la patente por metro cuadrado de superficie cubierta, lo que perjudica a las empresas extensivas en infraestructura, por ciento, ése parece ser el único factor de ponderación; debieran considerar, entre otros, el valor de la infraestructura instalada. Para contrarrestar toda esta influencia negativa con un instrumento que permita unificar los esfuerzos actualmente inconexos, el autor ha formulado la Ley de Promoción Económica del Municipio de la Ciudad de Tarija y la Provincia Cercado, que, dicho sea en honor a la verdad, tiene su fuente principal en otras 2 leyes similares en actual vigencia en el país, las que han sido consultadas y enriquecidas con la experiencia en el sector y las publicaciones que conocemos sobre el tema. El objeto principal de esta ley es crear en todo el territorio de la provincia Cercado una zona especial de exclusión tributaria específica, es decir que los emprendimientos industriales que se establezcan gocen de la suspensión temporal de algunos impuestos, entre ellos, el Impuesto a las Utilidades de la Empresa, IUE, por un término de 10 años; se liberan del Gravamen Aduanero GA y del Impuesto al Valor Agregado, IVA - importaciones, a la maquinaria y equipos industriales que se introduzcan desde el extranjero a las áreas industriales; se tramitará un régimen tributario especial para la importación de las materias primas y, finalmente, las construcciones que las empresas realicen de 3 años y si realizan obras de mejoramiento infraestructural en la zona de radicación industrial, podrán compensar los gastos con cargo a tributos municipales de acuerdo al reglamento. Pero esto no es todo, quizás lo más importante es que permitirá la creación de un instrumento mixto de planificación público - privado, el Consejo de Promoción Económica de la Provincia Cercado en el que estarán representados el Gobierno Departamental, el Gobierno Municipal y la Universidad Juan Misael Saracho por el sector público y la Cámara de Industria y Comercio, Cámara de la Pequeña Industria, Cadepia, Federación de la Micro y Pequeña Empresa, Fedemype y las Organizaciones Económicas, Oecas, entre otras, por el sector privado. Esta será una instancia permanente de análisis y concertación que permitirá planificar el desarrollo de la industria y aunar esfuerzos para asignar recursos presupuestarios del erario departamental y municipal, que al fin de cuentos son nuestros, al proceso de implementación tecnológica que tanto anhelamos y que se constituye en la única esperanza real de revertir la actual situación de falencia económica en la que nos encontramos los ciudadanos que aún creemos que es posible convertir a Tarija en una Distrito Industrial Exportador.


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