Remember 1.964
Esto a propósito de lo que está pasando en el Asia, concretamente en la península de Corea, donde el ambiente está sumamente caliente, con desplantes de norte a sur y de sur a norte y ya con portaviones estadounidenses navegando en esas aguas territoriales con intención de intimidar. Quien...
Esto a propósito de lo que está pasando en el Asia, concretamente en la península de Corea, donde el ambiente está sumamente caliente, con desplantes de norte a sur y de sur a norte y ya con portaviones estadounidenses navegando en esas aguas territoriales con intención de intimidar. Quien crea que esa no es la intención debe ser muy ingenuo.En una situación parecida se encontraba el mundo al comenzar la década de los 60, del siglo pasado, pero no con relación a Corea sino a Vietnam, otro país asiático que ha sido escenario de pugnas entre potencias.En un documento titulado “El Nacionalismo Revolucionario y la Ocupación Norteamericana”, editado en La Paz en 1.967, con la firma, entre otros, de Sergio Almaraz y René Zavaleta Mercado, se hace notar que “Estados Unidos, para lanzarse a una ofensiva de resonancia mundial en el sudeste asiático, en las puertas mismas de China, necesitaba crear por cualesquier medio la unanimidad pronorteamericana en su “background” político, que es la América Latina”A eso le atribuyen los autores del documento la ola de golpes militares norteamericanos en este continente, ola que, cumplida con éxito, se repetirá casi con los mismos ingredientes en el África, donde regímenes recién aparecidos tentabas su independencia. “Así caen –precisa el documento- como consecuencia de conspiraciones tan francas como jamás en el pasado, Juan Bosch en la República Dominicana, Carlos Arosemena en el Ecuador, Joao Goulart en el Brasil, Víctor Paz Estensoro en Bolivia”.Del deterioro en el que había caído la revolución del 52 se puede discutir, pero que René Barrientos era obsecuente servidor de Washington (especialmente del Pentágono) no admite discusión, porque él mismo no lo disimulaba. Muchísimo más confiable para el Pentágono que el doctor Paz, pese a lo reblandecido que ya éste parecía estar.Por supuesto que muchos componentes cambian y no son ni siquiera parecidos a lo que eran hace 50 años. Pero no olvidemos que la esencia de lo que Estados Unidos cree que es su “destino manifiesto” no cambia. Allá desde su constitución misma como nación ese “destino” de dominar el mundo es algo sumamente arraigado en su “conciencia” (Si se le puede llamar así).Hoy, el Pentágono realiza otra vez “operaciones” en el Asia. Otra vez a las puertas de China, que ya no es como hace medio siglo una amenaza comunista, pero sigue siendo una amenaza esta vez para la economía estadounidense.En América Latina ya nadie habla de “patio trasero”, inclusive Noam Chomsky hace poco escribió algo sepultando ese concepto. Pero nadie puede negar que todavía existan en esta área aliados incondicionales de Washington, en varios países, y que también existan contradictores que los norteamericanos quisieran acabar, o por lo menos acallar, además de Cuba y Venezuela.Así están las cosas y no podemos decir que esto no tiene que ver con nosotros. Claro que tiene que ver. Tanto o más que en 1.954.


