Pesimismo por Cancún
Que encima de eso, la poca agua que llega la quieran cobrar igual que si no hubiera racionamiento es el colmo. Pero esos son los colmos a los cuales nos veremos sometidos cada vez con más frecuencia, porque las necesidades humanas y el interés financiero marchan por caminos cada vez más...
Que encima de eso, la poca agua que llega la quieran cobrar igual que si no hubiera racionamiento es el colmo. Pero esos son los colmos a los cuales nos veremos sometidos cada vez con más frecuencia, porque las necesidades humanas y el interés financiero marchan por caminos cada vez más antagónicos.Esa es la esencia de lo que debería comenzarse a discutir desde mañana en Cancún, donde comenzará la pomposamente llamada Décimo Sexta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16), a la cual, pese a su rimbombante nombre ya la han desahuciado, pues según sus propios organizadores ya se ve como un fracaso que afectará el futuro de la humanidad, porque se está fortaleciendo la idea de las trasnacionales de lucrar con la crisis climática.Si está usted leyendo tal cual lo dijeron, no es error de imprenta: “se esta fortaleciendo la idea de las transnacionales de lucrar con la crisis climática”.Dicen quienes están haciendo seguimiento estrecho a ese asunto que se inclina la balanza para favorecer el mercado de carbono y la REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación), mecanismo a través del cual avanza la privatización mundial de bosques, selvas y territorios.Organizaciones campesinas plantearon rotundamente que en el proceso de negociaciones rumbo a Cancún se han impuesto los intereses de las trasnacionales y vendrá un fuerte impulso a un esquema financiero que obligue a los países a entrar a un ajuste climático mercantilista.Las falsas soluciones como el mercado de carbono - reiteraron - lejos de contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, generará tarde o temprano un sistema especulativo que podría provocar otra crisis financiera global.Las cada vez mayores inundaciones y derrumbes en el Asia, o en México, o en Colombia, así como nuestro desabastecimiento progresivo de agua en Tarija, la desaparición también progresiva de milenarios glaciares en nuestra cordillera, están íntimamente ligadas entre si. Hacen parte del mismo fenómeno que genéricamente llamamos calentamiento global y que tampoco se puede desligar de agro-negocios como el cultivo extensivo de la soya transgénica.El cambio climático es un hecho real, cuyas consecuencias ya son palpables y queda poco tiempo antes de que sea un problema irreversible, aseguró el vicepresidente de la República Dominicana, Rafael Alburquerque. Deber saber por qué lo dice, puesto que su país comparte isla con la devastada Haití.Nosotros no vamos a resignarnos al pesimismo, habrá que seguir trabajando y buscar mecanismos más eficientes y más radicales. Para nosotros lo que está en juego no son rendimientos financieros, sino la vida humana misma.De ese tamaño es el desafío.


